domingo, 31 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (Novena y ültima parte)

Nos llevaron a un cubículo el el área de urgencias. Art estaba tumbado en la camilla, pero de pronto se levantó y me dijo que se moría de hambre. Me pidió que fuera a comparle una chocolatina. Salí, le compré la chocolatina  y volví. Me lo encontré esnifando una raya de coca.
- Si tengo que morirme, que por lo menos sea con un buen subidón encima - bromeó.
Le administraron la metadona. Me senté junto a la cama y lo vi relajarse. Le acaricié el pelo. Canté para él y, cuando terminé, vi que una lágrima rodaba por su mejilla. Fue entonces cuanto de pronto lo comprendí. Iba a perderlo para siempre. Lloré de forma incontrolable.



sábado, 30 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (octava parte)

Su vida entera también aparecía reflejada en "Everything Happens to Me, que bien podrá haber sido la canción emblemática de Art. Que yo sepa, al principio de su carrera profesional solía tocar dicha canción con frecuencia. Pero nunca llegó a grabarla de verdad, y no creo que hubiera podido tocarla - ni ésta ni ninguna otra pieza - con el sentimiento que la toca en estos discos últimos. (En mi opinión, siempre subjetiva y por tanto no mjuy valiosa, no hay mejor versión en el mundo de "Everything Happens to Me").
Art también tenía su opinión al respecto. Una tarde se puso a escuchar la grabación con verdadera atención. Cuando el corte del disco terminó levanto la mirada y meneó la cabeza. Estaba anonadado.
Laurie Pepper

viernes, 29 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (séptima parte)

Art no tocaba como los demás músicos. Él no era un técnico. Escogía las notas. Sus fraseos eran hermosos. Su forma de tocar el alto era distinta. El sonido, los fraseos....Yo siempre tenía la sensación de que las notas salíancomo rebotando de su saxo, y era por su forma de acentuarlas y frasearlas. También flipaba con su manera de tocar el tenor. El suyo era un  sonido musculoso, oscuro, diferente. El álbum que más loco me tenía era Art Pepper plus Eleven. Art ahí tocaba el alto, el tenor y el clarinete. Lo tengo en casete en el coche. Después de tanto tiempo. Han pasado unos dieciocho años, pero todavía....Ese álbum lo estuve escuchando sin parar, hasta gastar el vinilo. Los arreglos eran formidables, la banda es formidable, ¡y el solo de clarinete en "Anthropology".....!La forma en que Art desarrolla ese solo aún me sigue dejando alucinado. El primer chorus suena en el registro bajo, en plan tranquilo; el segundo chorus viene a sonar en un registro medio; el último chorus lo toca en el registro más alto del instrumento. El solo va de un extremo al otro como el que se mete en su coche y va de su casa a otra casa, y Art tenía clarísimo como construir ese solo, adónde quería ir y cómo iba a llegar allí. Es la impresión que siempre tengo al escuchar uno de sus solos.
A mí por entonces no me interesaban demasiado los cambios de acordes. Es probable que si hubiéramos seguido estudiando, con el tiempo hubiésemos llegado a ellos. Pero yo no escuchaba los cambios de acordes desde una perspectiva intelectual. Sólo los escuchaba a nivel puramente musical: el sonido, las notas, todo aquello. ¡La emoción, la belleza, la música!
No sé si será verdad o no, pero un día estaba en casa de una persona que conocía bien a Art y sabía lo que hacía, y ésta persona no explicó - a los pocos que estábamos allí reunidos, partiéndonos de risa con su descripción - lo que Art tenía que hacer para ponerse en marcha por las mañanas. Empezaba por dar buena cuenta de una botella mediana de vodka que siempre tenía junto a la cama. Luego se pegaba un lingotazo de whisky escocés. Por fin se levantaba y se acercaba a la nevera a por las cervezas. Bebía más alcohol durante la primera hora del día a fin de reunir fuerzas para salirn a la calle a `pillar droga de lo que la mayoría de la gente bebe a lo largo de un mes entero. Pero n unca lo vi borracho o pasado de vueltas. Lo veías tan compuesto cono hoy mismo.
Steve Kravitz


jueves, 28 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (sexta parte)

Otras veces, el fulano vuelve con la mercancía, pero estás en plena calle, así que no puedes pegarle un pellizco para probarla. Y si puedes, es muy posible que la postura que te está pasando la hayan cortado con quinina, para que tenga ese gusto característico del caballo. De eso te enteras un rato después, cuando te encierras en unos aseos públicos, de una gasolinera o una lavandería. Sacas la chuta, pones el material en una cuchara, agregas un poco de agua.....¡Y entonces ves que el material sale a flote! Está flotando en la superficie, y es que te han vendido bicarbonato. Aunque en el fondo sabes muy bien que te han timado, haces el intento de calentar la cuchara, y el mejunje entonces se vuelve pastoso. Empieza a burbujear y se convierte en una pasta.


miércoles, 27 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (quinta parte)

En las jaulas había música. Por las mañanas te despertabas escuchando música y por las noches tambíén la escuchabas. En las galerías ni había radios ni había nada. Me pasé cinco o seis meses sin escuchar una sola nota musical. Ya te puedes imaginar, si eres músico, o aunque seas una persona normal.....Para la mayoría de las personas, la música es una parte importante de sus vidas, y que te priven de ella por completo es terrible. Así que, para no volverme loco del todo, empecé a tocar con el tazón. A todos nos daban un tazón, de hojalata, con una pequeña asa. Me lo llevaba a la boca y dejaba un pequeño hueco por el lado, como haces ara tocar la armónica o el arpa judía. Y descubrí que podía tararear con la ayuda del tazón y sacarle un sonido algo parecido al de una trompeta. Podía hacer muchas cosas con aquel tazón. Y en la cárcel, donde había cemento y acero por todas partes, aquel ligero sonido se escuchaba muy bien, sobre todo desde la esquina de la celda. Yo tocaba para mí, y todos los fulanos escuchaban. Cuando de pronto levantaba la mirada veía a un montón de tíos plantados delante de mi celda, escuchándolo todo. Y también descubrí que para ellos era un gustazo, por las noches sobre todo. En la galería había un tipo llamado Grundig, que antes había sido batería. Grundig echaba mano a la tapa del cubo de la basura, se ponía a tocarla con una cuchara, yo tocaba mi tazón, los mendas empezaban a dar palmadas, y de pronto habíamos montado una especie de jam session. Había que estar allí dentro para entender lo mucho que te alegraba el día una cosa tan primitiva como aquella.

martes, 26 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (cuarta parte)

Cuando ingresas en la cárcel del condado de Los Ángeles, te encierran una jaula con malla de alambre en la puerta y tienes que esperar mientras escriben a máquina un montón de papeles. Estás ahí tirado o sentado y, por fin, cuando varios de los detenidos están listos, los guardas te van llamando por tu nombre, y pasas a otra sección donde te toman las huellas dactilares. Te toman la huella de cada dedo y la de la mano entera, y luego te fotografían. Entonces vuelves a esperar, pero ya no hay sitio para sentarse. estás tumbado en el suelo de hormigón, y la gente está fatal: los hay que están vomitando. Yo ya me sentía fatal antes de que me detuvieran; me sentía fatal cuando fui a empeñar el saxo; así que me sentía morir mientras estaba esperando. Y pasaron treinta y seis horas hasta que terminaron de formalizar mi ingreso en la cárcel.
La agonía del síndrome es imposible de describir. La cosa no es como en las películas tipo El hombre del brazo de oro ni como cuentan en la prensa: los yonquis que chillan y se dan cabezazos contra la pared, están dispuestos a vender a sus propias madres y cortarse el cuello para terminar de una vez con el sufrimiento. Todo eso es una ridiculez. El trance es horrible, pero todo pasa en silencio. Simplemente estás tumbado y sufres. Tienes escalofríos, y te duelen los huesos; te duelen las venas; tienes dolores por todo el cuerpo. Si te mojas, tienes la impresión de que el agua te está quemando la piel, y en la boca sientes un regusto asqueroso, y todos los olores son horribles y huelen multiplicados por mil.La gente apesta, a sudor, a pies sucios, a mugre y porquería. Pero lo que no haces es ponerte a chillar:"¡Podéis matar a mi madre, a mi padre, pasadme un chute y haré lo que queráis!" Todo es es grotesco.
Caes en una depresión indescriptible y no puedes dormir. Dependiendo de lo enganchado que estés, te pasas tres semanas o un mes sin dormir, excepto algunos momentos en los que acabas por perder el conocimiento. Te pasas el rato moviendo y sacudiendo las piernas para librarte del dolor en las articulaciones, y de pronto pierdes conciencia y empiezas a soñar que estás en otro lugar tratando de comprar una postura. Pillas el caballo y la chuta, y te pinchas en la vena, pero la chuta entonces se obtura, o el caballo se escapa por una fisura en la goma de la chuta o alguien en ese momento aparece sin más, te fastidia el plan, y nunca llegas a pincharte.


Cuando

lunes, 25 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (tercera parte)

Me miré en el espejo, miré a Sheila y miré las rayas de heroína. Cogí el billete de dólar y las aspiré una tras otra.
- Esto es - dije, esto es lo único que me vale. Si esto es lo único, voy a seguir con ello, cueste lo que cueste....
Y en ese momento sabía que la policía un día me detendría, que iría a la cárcel y que no sería débil; no sería un delator como tantos farsantes, los payasos, los infraseres, la chusma que pulula por todas partes, la gentuza que siempre está agazapada y al acecho, la escoria que acabó con la música, la gente que acabó con este país, la gente que acabó con el mundo entero, la chusma horrible, repulsiva, putrefacta que siempre tiene una carta en la manga, la gente del black power, los siniestros hijos de puta que se aprovechan de ser negros y todos los que vinieron después; las mujeres guarras, las marranas de tres al cuarto que no tienen corazón y son incapaces de querer, que no saben lo que es el amor, porque están vacías por dentro, porque no son personas, todos esos canallas repelentes que nada tienen que ofrecer, que no son nadie, que desde siempre estuvieron condenados a no ser nadie.
Todo cuanto puedo decir es que en ese momento percibí que había encontrado la paz interior. Una paz interior de producción sintética, pero después de haber pasado por todo aquello y de haber hecho de todo, cambiar todo aquel sufrimiento por la felicidad absoluta...No había que hablar, está claro. Me daba cuenta. Me daba cuenta de que a partir de ese momento iba a ser, si queréis que use esa palabra, un yonqui. Era la palabra que por entonces se utilizaba. Es la palabra que se sigue empleando. En eso me convertí entonces. eso es la que sigo siendo. Y así voy a morir: como un yonqui.
Me 

domingo, 24 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (segunda parte)

Justo al doblar la esquina del Club Alabam, en Vernon Avenue se encontraba el Ritz Club. El local estaba en la trastienda de un comercio en desuso, trastienda a la que se accedía cruzando unas cortinas que había en la puerta. Uno se traía sus propias bebidas alcohólicas, pues allí servían platos de comida y refrescos para mezclar con el licor. La música empezaba a las dos de la noche y se prolongaba durante la madrugada entera. La gente iba allí a participar en las jam sessions: Jimmy Blanton, quizá el mejor contrabajista de todos los tiempos; Art Tatum también se dejaba caer por allí; Louis Armstrong, Ben Webster, Coleman Hawkins, Roy Eldridge, Johnny Hodges, Lester Young....Es fácil imaginar lo emocionante que resultaba estar en el mismo local con todo aquel personal. Tenía por costumbre merodear por allí y acercarme después de tocar en el Alabam, para improvisar con ellos. Los propietarios del Ritz con el tiempo decidieron contar con un grupo de la casa en el escenario, para que en el club hubiera música a todas horas, y me contrataron. Fue entonces cuando empecé a fumar marihuana; a esas alturas ya bebía y tomaba pastillas todas las noches.
Me movía con Dexter Gordon. Fumábamos hierba y tomábamos pastillas de dexedrina. Por aquel entonces había unos inhaladores que llevaban pegados unas papelinas amarillas marcadas con la palabra "veneno", y teníamos la costumbre de meternos esas papelinas en la boca, por encima de los dientes. Te daban un subidón de mil demonios; sentías hormigueos en el cuero cabelludo y te estremecías por todo el cuerpo, hasta que el efecto se concentraba en tu cabeza y empezaba a irradiar desde allí. Sentías como si tu cabeza fuera a salir volando.

sábado, 23 de julio de 2011

Art Pepper Una vida ejemplar (primera parte)

Portada del libro Una vida ejemplar
Art Pepper tuvo siempre un sonido propio. Durante los casi cuarenta años en que estuvo grabando discos, su estilo adquirió un lenguaje cada vez más personal: sucesivamente amargo y huidizo, sagaz y al mismo tiempo temeroso. En sus mejores interpretaciones, los solos de  Pepper estaban conformados por una elegancia paciente y sus fraseos aparecían esculpidos por una lógica dinámica y un ánimo equilibrado. Pepper tenía un oído prodigioso para cabalgar sobre la melodía y un sentido del ritmo ciertamente imperturbable: modulaba la intensidad del swing para esbozare y situar en primer plano el significado de las melodías. Podía hacerte reir con sus exhibiciones de virtuosismo y llorar de tristeza ante sus pasiones no correspondidas.
En una serie de nueve post relacionados con la autobiografía de este genial saxofonista, cuya vida da para una serie de televisión, os iré dejando pequeños apuntes de momentos álgidos, repletos de lírica, de una existencia tortuosa  y llena de aventuras.
Si quieres escuchar su música  más detenidamente, aquí hallarás la solución.

viernes, 22 de julio de 2011

Archie Shepp "Sous le ciel de Paris"

Hijo de un banjoista, Archie Shepp, (Fort Lauderdale, 1937), empezó desde niño a estudiar piano, clarinete y saxo contralto. Mas tarde se pasó al tenor con el que toco en grupo de rhythm and blues con el trompetista, Lee Morgan y el saxofonista, Kenny Rogers. Al margen de la música estudio leyes, arte dramático, donde llego a diplomarse, y un frustrado intento de enrolarse en un grupo teatral.Archie Shepp, formó parte de la "Jazz Composer's Orchestra" junto con los músicos mas grandes de la vanguardia jazzistica, entre ellos, Cecil Taylor, Sun Ra, Carla Bley, Paul Bley, Roswell Rudd, John Tchicai, etc.) y en 1965 graba la que está considerada su obra maestra discográfica, el álbum "Fire Music" (Impulse!, 1965). En él sus solos son imprevisibles, era capaz de pasar del sarcasmo al lirismo absoluto, y de éste a la aspereza en un solo tema. Sus composiciones estaban dedicadas a las grandes figuras negras del movimiento conocido como "Black Power", entr ellas, Malcon X. En 1967, el quinteto de Archie Shepp, viajó a Europa de nuevo, introduce en su grupo un piano, cosa que no hacia desde los tiempos de Cecil Taylor, como queda de testimonio en su disco "The Way Ahead" (Impulse!, 1968). Archie Shepp, comenzó los setenta alternando sus conciertos y la docencia, dando clases de historia y sociología del Jazz en la Universidad de Ahmherst. Graba también con Jeanne Lee, Chet Baker, y Max Roach, forma la "Attica Blues Big Band", pero nada volverá a ser igual, aún produciendo obras de interés y demostrando ante el publico que puede ofrecer satisfactorias actuaciones, y sin haber renegado de su enorme interés por el pueblo afro-americano y su legado musical, sus últimos veinticinco años han pasado sin hacer demasiado ruido. Siempre que se trate de rememorar a músicos comprometidos con la raza afro-americana y luchadores por la obtención de sus legítimos derechos, Archie Shepp, será sin duda uno de los más notables que la historia del jazz ha dado; compromiso que ha mantenido desde que apareció en escena en 1960, a su llegada a Nueva York.
Os dejo esta magníifica versión del clásico francés con fotografías de algunos de los fotógrafos más representativos.

jueves, 21 de julio de 2011

Pres

Fotografía : Herman Leonard
Criado en New Orleáns, su padre, músico profesional organiza con sus hijos (Lester, Irma y Lee) y unos sobrinos, una orquesta familiar, a la que denominó "Billy Young Band". Recorre con la orquesta los Estados del Sur en varios espectáculos ambulantes y Lester toca en ella la batería, pero en su seno aprende a tocar tambien el violín, la trompeta y el saxo alto. En 1928 deja a su familia para unirse a los "Bostonians" de Art Bronson con los que empezó a familiarizarse con el saxo tenor. Va de banda en banda en un período absolutamente inestable y se aficiona, al contrario que la gran mayoría, que prefiere a Coleman Hawkins, a escuchar al saxofonista blanco, Frankie Trumbauer. Éste ejercerá en Lester Young, una enorme influencia y será responsable importante del sonido y del estilo futuro de Lester.  

 En 1933, con veinticuatro años y establecido en Kansas City, Lester Young ya se ha ganado entre los músicos locales una gran reputación como solista de inagotables ideas y poseedor de una técnica formidable. Es cuando se produce en el club "Cherry Blossom", quizás la mas famosa jam-session de toda la historia del jazz que dura toda la noche y hasta el mediodía siguiente, en la que los mejores tenores del lugar (Herschel Evans, Ben Webster, Lester Young y otros) desafían al rey del saxo tenor, el indiscutible hasta entonces, Coleman Hawkins, quien logra vencer a todos, menos a Lester. La noticia de la victoria de Lester, da la vuelta al país en pocos días, y en 1934, a los pocos meses de aquél acontecimiento, y tras un primer contacto con Count Basie, Lester, recibe un ofrecimiento por parte de Fletcher Henderson quien le ofrece ocupar en su banda precisamente el puesto de Hawkins que se ha marchado a Europa.   

La estancia de Lester con Henderson apenas duró cuatro meses por divergencias musicales con el director y sus músicos que persistían en que Lester tocara como lo hacia Hawkins. Regresa a Kansas City y se enrola en la orquesta de Andy Kirk y finalmente en febrero de 1936, se une a los "Barons Of Rhythm" de Count Basie, que tocan cada noche en el "Reno Club". John Hammond, productor de la Columbia los escucha una noche por la radio y los lanza a la popularidad y a la fama. El 9 de octubre de aquel año, Lester Young graba con la orquesta de Count Basie sus primeros temas. En 1937, Lester conoce a Billie Holiday y juntos, durante los cinco gloriosos años siguientes, con pequeños grupos en estudio, la mayoría de las veces en compañía del pianista Teddy Wilson, dejan grabadas varias docenas de temas fundamentales en la historia del jazz y de las que muchas han pasado a la categoría de obras maestras absolutas. Lester Young y Billie Holiday escribirán una de las paginas mas brillantes de toda la historia del jazz.  

 Esos años finales de la década de los treinta fue el primer periodo creativo de Lester Young que sin embargo se echa a la bebida tras perder a un gran amigo, el saxofonista, Herschel Evans. Con Count Basie grabará mas de ciento veinte temas hasta diciembre de 1940 y sus solos empiezan a ser imitados por toda una legión de saxofonistas jóvenes que vienen detrás de él, entre ellos un joven de Kansas llamado Charlie Parker. Tras dejar a Basie, Lester toca con su propio grupo en el "Kelly's Stable" de New York, pero sin madera de líder, disuelve el grupo y se marcha a Los Ángeles para codirigir hasta febrero de 1943, con su hermano Lee, una orquesta. Al año siguiente toca durante un mes en el club "Onyx" de New York en el que está considerado como el primer quinteto bop de la historia, junto a Dizzy Gillespie y Oscar Pettiford.  

 Count Basie, lo llama de nuevo y participa en el histórico cortometraje de Gjon Mili, titulado "Jammin' The Blues" haciendo su debut cinematográfico. En el otoño de 1944, se produce un lamentable episodio en su vida cuando es arrestado por el FBI y enviado a un campamento militar en Alabama por negarse a incorporarse al ejercito norteamericano. Torturado a manos de los militares, cuando se reintegró a la vida civil ya no seria el mismo. Afortunadamente antes de su ocaso, graba para el sello Aladdin, una serie de grandes obras maestras. A principios de los años cincuenta, su salud empieza darle problemas, y la adición al alcohol empieza a pasarle factura. Es hospitalizado en 1955 poco después de una magnificas sesiones de grabación con Oscar Peterson, Buddy Rich o Hank Jones. 

En 1956 graba con el pianista Teddy Wilson dos discos soberbios y sale de gira por Europa con Miles Davis, Bud Powell y el Modern jazz Quartet.  En 1957 actúa por ultima vez con la banda de Count Basie en el festival de jazz de Newport y en diciembre de ese año, participa en el programa de televisión "The Sound of Jazz", donde, después de muchos años, vuelve a estar junto a Billie Holiday, interviniendo con ella en "Fine and Mellow", un blues que pone un nudo en la garganta a todos los presentes. Sin grupo fijo desde hace tiempo, la bebida le impide comer. Había abandonado a su familia y malvivía en una cutre habitación del Hotel Alvin, desde cuya ventana se pasa las horas con la mirada perdida observando la Calle 52. A pesar de todo en 1959 recibe una oferta del famoso club parisino "Blue Note" para actuar varias semanas. Allí permanece hasta el 13 de marzo tocando con los mejores músicos franceses. Regresa a New York en muy mal estado y fallece dos días después en su habitación sin haber cumplido los cincuenta años.  

 Lester Young, había sido toda su vida un bohemio excéntrico y maravillosos, viviendo en un mundo hostil lleno de hoteles cochambrosos y de racismo cruel. Encerrado en si mismo como autodefensa frente a los que no lo aceptaban, Lester Young logró crear un universo musical incomparable por su tranquila belleza. Intimista en las baladas, impregnadas de emoción y lirismo y que en los temas rápidos, su música rebosaba dinamismo y de una agilidad extraordinaria, pero siempre expresada con esa absoluta relajación con la que después de él, el jazz no conoció otra igual.



miércoles, 20 de julio de 2011

Catalá - Roca el testigo silencioso

Francesc Català-Roca (Valls, 1922 - Barcelona, 1998) se adelantó a la tesis del "instante decisivo" de Henri Cartier-Bresson. Su talante discreto le permitió ser testigo silencioso de varios episodios únicos. Joan Miró solo le permitió a él que le retratara cuando trabajaba.

Francesc Català-Roca lo tenía claro: "El fotógrafo siempre duda: qué angulo hay que tomar, qué diafragma y qué velocidad hay que elegir, qué película hay que preferir... no debe dudar nunca a la hora de disparar". 

Este mandamiento lo acuñó uno de los fotógrafos documentales europeos más importantes del siglo XX. Prueba de ello, son las escenas cotidianas de Cuenca, de Toledo, de Murcia o de Ibiza que descubren a un Català-Roca alejado de las grandes urbes. El fotógrafo de Valls realizó en Madrid y en Barcelona instantáneas memorables que forman parte del recuerdo colectivo como las señoritas paseando por la Gran Vía madrileña o el operario regando en el paseo Recoletos, allá por 1953.



martes, 19 de julio de 2011

Un empresario romántico

Norman Granz (Los Ángeles, los E.E.U.U., agosto el 6 de 1918 - Ginebra, Suiza, noviembre 22 de 2001), Fue uno de los principales empresarios y productores de jazz. Emergió al público con un concierto memorable en el auditorio de la filarmónica de los Ángeles bajo el Título "Jazz at the Philharmonic" (JATP)Norman Granz creo varios sellos discográficos independientes, para grabar jazz, Clef Records, Norgran Records, Down Home Records, el más importante hasta la fecha Verve Records (Adquirido despues por Metro-Goldwyn-Mayer) y el ultimo sello discográfico que creo fue Pablo Records en Suiza. En sus sellos discográficos desfilaron muchos de los más grandes interpretes de jazz, tañes como Cannonball Adderley, Louis Armstrong, Count Basie, Louie Bellson, Benny Carter, Buck Clayton, Buddy DeFranco, Tal Farlow, Stan Getz, Dizzy Gillespie, Lionel Hampton, Roy Eldridge, Billie Holiday, Illinois Jacquet, Barney Kessel, Gene Krupa, Howard McGhee, Thelonious Monk, Gerry Mulligan, Charlie Parker, Joe Pass, Oscar Peterson, Flip Phillips, Bud Powell, Sonny Stitt, Ben Webster y Lester YoungNorman Granz tenía una posición antirracista respecto a sus artistas, en una época de gran conflicto sobre ese tema. En 1955, en Houston, Texas, quitó personalmente las etiquetas "blanco" y "negro"que separaban a la audiencia en el auditorio, donde se realizarían conciertos de Ella Fitzgerald y Dizzy Gillespie. Antes del segundo concierto fueron encontrados en el camerino jugando a las cartas, siendo arrestados por la policía local. Después de que algunas negociaciones se permitió la liberación para realizar el segundo concierto. Oscar Peterson contaba como Norman Granz fue incluso amenazado por la policia con una pistola puesta en su estómago, debido al trato igualitario que daba a blancos y negros en sus giras. Pagaba igual salario a blancos y negros e igualdad de trato incluso en detalles de menor importancia, como el tipo de camerinos. Murió de cáncer en 2001 dirigiendo su sello Pablo del cual aun se pueden encontrar algunas grabaciones.


lunes, 18 de julio de 2011

Jazz & Hip Hop

MC (maestro de ceremonia) Solaar, cuyo verdadero nombre es Claude M'Barali nace en Dakar el 5 de marzo de 1969. Su familia se estableció en las afueras de París, cuando aúnno tenía un año de edad. Estudió literatura y derecho. Mientras tanto, graba en un estudio improvisado una maqueta de tres títulos que llama la atención del sello Polydor  para invertir en este joven rapero. En 1990, MC Solaar lanzó su primer single "De La Bouge". Al año siguiente lanzó su primer álbum "Qui Seme le vent récolte le tempo" que llega cumbre porque, a diferencia de sus compañeros de raperos no predica la violencia. Claude MC ofrece unos textos  muy elaborados de contenido sensual. Su segundo álbum "La prosa de combate", fue lanzado en 1994.
En este vídeo se une al veterano y gran contrabajista de jazz Ron Carter, para dejarnos esta estupenda versión  de uno de sus temas.

domingo, 17 de julio de 2011

Mary Lou Williams

Educada musicalmente en los clásicos europeos, la inclinación de la pianista, Mary Lou Williams por el jazz fue debido al ambiente jazzistico de Pittsburgh, la ciudad donde se trasladó a los cuatro años junto a sus padres desde Atlanta. En 1926 debutó ya en Chicago con la orquesta de quien luego fue su marido, el saxofonista, John Williams. En 1929 fue contratada ocasionalmente por Andy Kirk, un director de bigband que necesitaba un sustituto para cubrir la vacante dejada por el titular enfermo. Su presencia en la orquesta de Andy Kirk se prolongó hasta 1942, y en ese tiempo, Mary Lou Williams dejó escritas las paginas mas brillantes de una mujer pianista en la historia del jazz; en el seno de la banda de Kirk, Mary Lou aportó todo su ingenio como solista y compositora, maduró su personalidad artística y sacó de aquella orquesta todo el jugo posible.

Tras dejar a Andy Kirk, fundó un pequeño grupo con Harold Baker, su segundo marido, y en 1944 se acercó al bebop en una serie de grabaciones en trío con Bill Coleman y Al Hall. En 1945 triunfó espectacularmente con la edición en disco de una suite titulada "Zodiac", una pieza de doce movimientos inspirada en los signos zodiacales que fue grabada para trío y repetida después para una orquesta sinfónica. Al año siguiente y subida en la cresta de la ola, formó un grupo exclusivamente de mujeres instrumentistas, y tras tocar en varios estados norteamericanos, cruzó el charco para trasladarse a Europa en 1952 donde entre otras actividades, escribiría para la revista "Melody Maker" una breve autobiografía.

A su regreso a los Estados Unidos en 1955, decidió abandonar la actividad artística para dedicarse a su religión y obras benéficas. Ocho años después, olvidada por completo, y desconocida para el publico joven americano, grabó en New York, Black Christ of the Andes", una obra de grandes pretensiones para instrumentos de viento, cantantes y grupo coral. Seguirían en esa línea mística, una primera Misa, enteramente escrita y orquestada por ella y una History of Jazz para piano solo. Una segunda misa, titulada "Mess for the Lenten Season" fue presentada en 1968 en una Iglesia de New York durante siete domingos consecutivos y llevada posteriormente a Roma, donde también fue presentada en una de las basílicas mayores de la capital italiana. El Vaticano le encargó expresamente una tercera misa, hoy conocida como "Mary Lou's Mess" que se estrenó en 1970 en la Columbia University y representada también mas tarde en la catedral de Sant Patrick a cargo de un coro de niños.

En los ultimos años de su vida además de dar clase en la Universidad de Carolina del Norte, reanudó su actividad discográfica de la mano del productor Norman Granz, logrando en su ultima etapa algunos éxitos extraordinarios como el conseguido en el festival de Montreux.

sábado, 16 de julio de 2011

Dick Twardzik

Richard Twardzik (April 30, 1931  Danvers, Massachusetts – Octubre 21, 1955 Paris) fue un pianista de bebop considerado un genio por otros músicos y precursor de Bill Evans y Keith Jarrett.
Actuó con Charlie Parker y Chet Baker, entre otros. Adicto a la heroína desde adolescente, murió de una sobredosis a los venticuatro años mientras se encontraba de gira europea con Chet Baker. "Si no hubiera muerto, probablemente habría cambiado el rumbo del piano en el jazz", dijo Marc Puricelli, pianista y compositor que llegó  a la mayoría de edad en los años setenta. Provisto de profunda formación clásica, Twardzik mezclaba referencias al blues, el boogie-woogie y las armonías vanguardistas de Thelonious Monk con aires de Bach, Brahms y Chopin.
El disco que grabó con su trío para Pacific Jazz Records, pasó desapercibido excepto para un `puñado de músicos que lo consideraban una obra maestra.



jueves, 14 de julio de 2011

Thelonious Monk

Magnifico pianista y extraordinario compositor, Thelonious Monk, (1917-1982), se traslada desde Rocky Mount, la localidad donde nació, con su familia a New York con apenas tres años. A los cinco o seis años ya golpetea las teclas y a los once recibe lecciones de piano. De adolescente acompaña al órgano y al piano a su madre, que canta en una iglesia baptista, y a comienzos de los años 30 empieza a tocar en un local de su barrio como integrante de un trío. Tras ganar un concurso de aficionados al piano en el famoso Theatre Apollo de Harlem, realiza breves estudios en la "Julliard School" en 1939 y mas tarde se asocia con el baterista Kenny Clarke, que por entonces trabajaba establemente en el "Minton's Playhouse" de Harlem, el club fundacional del bebop años mas tarde. Casi al mismo tiempo, Kenny Clarke, le presenta a Bud Powell, pianista habitual de ese club y con el que establece una buena amistad. 

Es precisamente al lado de estos músicos y junto con el saxofonista alto, Charlie Parker, el trompetista Dizzy Gillespie, y el guitarrista, Charlie Christian, con quienes inventa el nuevo sonido del jazz moderno y que todos conocemos como bebop. Las jam sessions del Minton's son rápidamente anunciadas de boca en boca y todos los músicos importantes de New York y todos los aficionados al jazz, pasan por Harlem para oír a los jóvenes músicos que se atrevieron a dar por terminada la era del swing con el nacimiento de la nueva y revolucionaria música. En 1944, Monk, conoce a Coleman Hawkins, con quien toca en el Club Onyx de la Calle 52 y con el que graba sus primeros discos, que luego serían consideradas las primeras grabaciones oficiales del bebop. Luego toca con el trompetista Cottie Williams y el saxofonista Skippy Williams y en 1946, con la big band de Dizzy Gillespie. En 1947 graba finalmente bajo su nombre, en combo y en trío, para el sello Blue Note una serie de discos extraordinarios y actúa en diferentes clubes hasta 1951. Fue su época dorada. En aquellos años, ya con un estilo pianístico conciso y perfecto, con una madurez estilística consolidada y con la creatividad a flor de piel, Thelonius nos dejó sus mejores composiciones, algunas de ellas, verdaderas obras maestras que se han convertido con el paso del tiempo en verdaderos estándares del jazz. Tres hay que destacar necesariamente, la bella "Round About Midnight", su extraordinaria composición "Straigh No Chaser" y su clásico "Blue Monk" 

Pero desgraciadamente los buenos tiempos se le acabaron pronto y en 1951 es arrestado junto a Bud Powell por consumo de estupefacientes. Tras dos meses de cárcel le retiran el permiso de trabajo, lo que le impide actuar en los clubes de Nueva York hasta 1957. Fue casi una sentencia de muerte para su creatividad. En 1954, y tras una malísima racha económica solo superada por malísimos contratos mal pagados fuera de New York, y con una voluntad de hierro y arropado por su familia, no dejó nunca de componer ni de tocar el piano en su domicilio, hasta que en 1954, se cruzó en su vida la baronesa, Pannonica "Nica" de Koenigswarter, quien le ayuda económicamente hasta que le devuelven en 1957 el carné de músico. Nacido de nuevo para el jazz, Thelonious Monk, realiza una vuelta triunfal para tocar en el recién inaugurado club, Five Spot con John Coltrane y mas tarde, con Johnny Griffin y Roy Haynes. El éxito fue tan rotundo que el contrato se prolongó por espacio de seis meses y comenzaron las giras por Europa y Japón -donde ofrece en Tokyo, un concierto extraordinario- y actuaciones por doquier en conciertos y festivales. Incorpora a su grupo al saxofonista Charlie Rouse (1959-1970); alguna que otra vez actúa en big band y a partir de 1961 toca sobre todo en cuarteto. En 1971, tras una hospitalización, aceptó unirse a una gira europea del grupo "The Giants Of Jazz" junto a Dizzy Gillespie y Art Blakey entre otros. Finalmente grabó con Blakey y el bajista, Al McKibbon y también a piano solo, en una sola session en Londres tres magníficos álbumes que luego resultarían ser sus últimos discos. 

En efecto, al año siguiente, en 1972, después de muy escasas apariciones, se retira y se encierra en el mutismo hasta su muerte en 1982. Sin dar explicaciones a nadie, debió decidir que estaba cansado y no volvió a parecer mas en publico. Los diez años que todavía vivió los pasó encerrado en su casa o temporalmente en casa de su protectora la baronesa "Nica". Algunas visitas por su cumpleaños de sus amigos, especialmente Charlie Rouse, transcurrían en el silencio mas absoluto. Finalmente una hemorragia cerebral el 17 de febrero de 1982 puso fin a su vida en el Hospital de Englewood de New Jersey, pero no a su historia. 

Thelonious Sphere Monk, sigue viviendo en su música.


Os le dejo con su composición más emblemática y un documental producido por Clint Eastwood en torno a su persona.


Joachim Kühn

Joachim Kühn (Leipzig, 1944) es uno de los músicos más importantes de la vanguardia del jazz europeo. Pianista de formación clásica, siempre supo aprovechar el virtuosismo adquirido en su educación musical para la búsqueda de nuevas formas de expresión.

Con poco más de 17 años, en 1961, seducido por la libertad creativa que ofrecía el bebop -y particularmente impresionado por la obra de John Coltrane-, fundó varios grupos de jazz con los que empezó a tocar profesionalmente. Al comienzo de la siguiente década ya viajaba por todo el mundo con el grupo de Jean-Luc Ponty. A partir de ese momento su importancia como músico de vanguardia era un hecho indiscutible, y sin embargo, aún quedaba mucho por descubrir: con la llegada de los años ochenta se instala en París y comienza una de las actividades más interesantes de su carrera junto a Daniel Humair y Jean-François Jenny-Clark. Los discos que grabaron juntos son testimonio de que este trío fue uno de los motores de la evolución del jazz europeo y el formato en el que Kühn exploró más y mejor sus posibilidades innovadoras.

Desde hace más de una década vive en Ibiza, algo más relajado pero con una actividad constante en la composición y la pintura; tampoco la escena le dejó mucho tiempo tranquilo y las peticiones le hicieron volver a un ritmo intenso de trabajo ya que mantiene en activo proyectos musicales junto a Michel Portal, Rabih Abou-Khalil, el European Jazz Ensemble, David Murray o Dominique Pifarèly, además de sus constantes conciertos en piano solo y con orquestas de diferentes países europeos.


miércoles, 13 de julio de 2011

Luna y arena

Kenneth Earl Burrell, nació en la industrial ciudad de Detroit en el año 1931. En su familia todos eran músicos y el ambiente no podía ser mas propicio para un joven que pronto se agarró a la guitarra de su hermano adoptando desde entonces el instrumento. Pronto empezó a tocar semiprofesionalmente con orquestas locales, estudiando las composiciones de sus ídolos, Charlie Christian y Django Reinhardt.

En 1951, le llega el primer contrato serio de la mano del trompetista Dizzy Gillespie, que por aquel entonces dirigía un sexteto donde también tocaba el vibrafonista Milt Jackson, y un jovencísimo saxo tenor que años mas tarde revolucionaría el mundo del jazz, John Coltrane. Termina los estudios de guitarra clásica en la “Wayne University” donde se gradua en 1955.

Al año siguiente lo llaman para acompañar a Billie Holiday, en un magno concierto en el Carnegie Hall grabado por el sello Verve. Como recompensa a su buen hacer, empieza a ser llamado por diferentes grupos de jazz de distintos estilos. Así toca con los “Jazz Prophets” de Kenny Dorham, con Gene Ammons, y sobre todo con el organista, Jimmie Smith, con quien graba numerosos y espléndidos disco para Blue Note y Verve.

Kenny Burrell, tiene también una amplia y excepcional discografía como líder en los sellos mas prestigiosos: Prestige, Verve, Cadet, Blue Note o Concord. Consolidado, le sale un duro competidor en Wes Montgomery, prácticamente el mejor guitarrista de la época. En 1965 graba para Verve, uno de sus mejores discos: “Guitar Forms”. Abre un local de jazz bautizado The Guitar. En los 70s y 80s viaja por todo el mundo, estableciéndose definitivamente en la Costa Oeste de EE.UU.

Aprovechando que es verano y que el título viene a cuento, os dejo esta extraordinaria versión de Kenny de la canción Moon and Sand.


Kurt Elling el último "Crooner"

El nombre de Kurt Elling, es considerado como una de las voces mas importantes dentro del género de la música de jazz. Con un registro vocal que abarca cuatro octavas, este peculiar barítono domina a la perfección las técnicas de la improvisación, el fraseo y el ritmo, que lo asemejan a un virtuoso instrumentista. El Siglo XXI empezó muy bien para él. En apenas una década Elling, se ha convertido en el referente más importante del jazz vocal masculino actual. Un músico que a base de mucho tesón, arduo trabajo, grandes cualidades intelectuales y una curiosidad que no descansa se ha situado en uno de los peldaños más altos del mundo jazzistico acaparando éxito de público y el beneplácito de la crítica más exigente. 
Además de su faceta como cantante desarrolla una amplia labor como escritor trabajando en proyectos para distintos teatros y ha demostrado ser un emprendedor (y empresario) de primera línea agrupando en torno a sí a Jon Hendricks, Mark Murphy y Kevin Mahogany con un proyecto que se presenta con el nombre de Four Brothers y que pasó por España el pasado verano.  
Os dejo unas estupendas versiones de este "crooner", del clásico My Foolish Heart compuesto por Victor Young y Ned Washington además del Norwegian Wood de los Beatles .



Tania Maria & Ed Motta

Nacido en Río de Janeiro, el 17 de agosto de 1971 en una familia de fuerte tradición musical (es sobrino del cantante Tim Maia), Motta inició su carrera como vocalista de la banda de rock Kabbalah  muy influenciada por grupos como Deep Purple o Black Sabbat . En 1988, con sólo 16 años, edita su primer álbum, con la banda Conexao Japeri de la que formaba parte asimismo el guitarrista Comprido y que mostraba ya su interés por las raíces Afro-brasileñas y el funk. En 1990 comienza su carrera en solitario con el lanzamiento del álbum Um Contrato Com Deus donde el propio Motta se hace cargo de la mayoría de los instrumentos, además de las voces, composición y arreglos de la mayoría de los temas. Dos años más tarde edita Entre e ouca un disco que no obtiene los resultados comerciales esperados. El disco Ao vivo, de 1993 señaló el final de su contrato con Warner Bros, y Motta parte para Nueva York para grabar un L.P. con músicos de primer nivel como Donald Fagen, Bernard Purdie, Eddie Gómez o Chuck Rainey que ha permanecido hasta el momento sin editar.Con una cultura musical inmensa, Ed Motta es uno de los mayores talentos de la música carioca actual y una de sus figuras más creativas. La ecléctica obra de Motta se mueve en un justo equilibrio entre comercialidad y experimentación, y recoge elementos de lo más variado que recorren todo el espectro de la música negra, desde el jazz, hasta el soul, pasando naturalmente por el funk, la música Disco, la Bossa nova y otras músicas tradicionales del Brasil para acabar cristalizando en una obra única y absolutamente personal.
En el siguiente vídeo está acompañado de la excelsa Tania Maria, en mi opinión una de las mejores pianistas de jazz de la historia.


martes, 12 de julio de 2011

Doc Pomus

Si alguna vez el lector ha llegado a sentir que una canción puede salvarle la vida, tal vez, tenga empatía a Doc Pomus. Su música es la música de un sueño con el que trasladarse a otro mundo, un sueño primario, original, humano, que nace del amor incondicional a los sonidos de la calle. Siempre dependiente de sus muletas o su silla de ruedas, Pomus componía para soñar que desgastaba sus zapatos en la pista de baile, para ganarse el corazón de la mujer que nunca le miraba o para expresar sus anhelos mientras el mundo le pasaba por encima. Basta escuchar ‘Save the last dance for me’ o ‘Lonely Avenue’, para darse cuenta que su mejor música guardaba el secreto de cambiar una vida.

Con todo, es uno de los grandes nombres olvidados de la historia de la música popular. A pesar de dejar al mundo un legado glorioso de composiciones, no recibió ninguna recompensa. Como los jinetes que salvan la vida de los pueblos para luego morir en el anonimato, este músico, nacido en Brooklyn, vio como se apagaba su vida lejos del éxito, fuera de cualquier círculo mediático y comercial, sin apenas dinero, olvidado por la memoria colectiva. Pero fue un auténtico superviviente, tanto en la vida real como en la artística, un hombre de palabra atravesado por la flecha de la música.

La polio, que contrajo a los seis años, marcó su infancia. Tal y como se recoge en su biografía “Lonely Avenue”, escrita por Alex Halberstadt, aquel niño enfermo, que pronto tuvo que sujetarse con unas muletas para andar, soñaba con ser algún día el campeón de los pesos pesados de boxeo en la inexistente categoría “con muletas”. Quería ser lo que su padre llamaba “un hombre entre hombres”, un tipo hecho a sí mismo, capaz de alcanzar sus metas. Por eso, más de una vez hacía por correr con el resto de chavales y caía al suelo aparatosamente con sus sujeciones metálicas. No quería la compasión, pero, ciertamente, su incapacidad podía más que su propósito. Hasta que la música le dio alas. Al barrio judío de Willamsburg, donde vivía, llegaban los ecos del jazz y el blues que hacían hervir Manhattan en los años cuarenta. Pomus (de nombre original Jerome), que devoraba libros que le hacían viajar a otros mundos, encontró en esos sonidos el motor de su vida. Sentado en la cama, aprendió a tocar el clarinete, el saxofón y, más tarde en el colegio, el piano.

A partir de entonces, cuando podía se escapaba con sus amigos a los clubes del Village o a visitar los sótanos de las tiendas de discos. Supo que quería dedicar su vida a la causa cuando compró el disco “Big Joe Turner & His Fly Cats”. Aquello le elevó del suelo. El ritmo negro originario se convirtió en su obsesión. Poco después, con el nombre artístico de Doc Pomus (no quería que sus padres se avergonzasen al ser músico) entró a tocar como bluesman blanco en George’ Tarvern. Se ganó una reputación en el circuito y, casi sin darse cuenta, acabó convirtiéndose en el saxofonista del propio Big Joe Tuner. De Turner, descubierto por el gran John Hammond (padrino de gente como Billie Holliday o Bob Dylan) y erigido como una figura destacada del R&B de los cincuenta, Pomus aprendió a captar el sentimiento negro, ese rasgo visceral tan genuino. Durante años, se concentró en componer y componer, forjándose en la vibrante noche del Village, hasta que en su camino se cruzó un joven pianista llamado Mort Shuman. Como se cuenta en libro “Always magic in the air”, del musicólogo Ken Emerson, cuando Pomus conoció en 1955 a Shuman, formado en un conservatorio, captó su talento y se hizo su mentor, insistiendo mucho en educarle en el R&B y en el ambiente callejero. Ambos formaron una pareja de compositores irrepetible. Pomus a las letras, Shuman al piano.

De su paso por el Brill Building, el legendario edificio del 1650 de Broadway, dejaron una colección asombrosa de canciones a partir de 1959. Impulsaron lo que en la época se conoció como el Brill Building sound, el sonido que llenó los radiales de finales de los 50 y los 60 con pop estiloso y mestizo, añadiendo ecos del jazz y la música clásica europea, matices de los ritmos latinos y, sobre todo, desarrollando un amor declarado por el fascinante cancionero afroamericano. Como el rock’n’roll de la primera ola, era puro sonido popular de metrópoli, hecho por gente joven de la calle para la calle. Sus composiciones funcionaron como elemento integrador, mezclando sonidos, en este caso propios de una ciudad multicultural como Nueva York. ‘Lonely Avenue’ rompió moldes en la hipnótica interpretación de Ray Charles, que la hizo suya por hablar de la discriminación. ‘This magic moment’ y ‘Save the last dance for me’, bajo la batuta de los magníficos The Drifters, salpicaban a raudales dignidad y elegancia al tiempo que coqueteaban con los ritmos afrocubanos y puertorriqueños. La pareja, hombres orquesta en la sombra, tan esenciales en aquellos años, fueron parte de la banda sonora de la edad dorada del pop, de la generación del “baby boom” y el Nueva York de postal.

Con arreglos magistrales, lenguaje familiar y temática cotidiana, sus decenas de canciones conectaban con el comportamiento y costumbres de la incipiente cultura juvenil, de los nuevos hombres y mujeres urbanos, que, como afirma el historiador Eric Hobsbawn en “Historia del siglo XX”, lideraron la revolución cultural al romper “a velocidad de rayo” con las estructuras sociales del pasado. La música de Pomus y compañía era el puente entre el primer rock y la llegada de la Invasión Británica de los Beatles. De hecho, Pomus y Shuman llegaron a componer 16 temas para Elvis Presley, al que Pomus nunca conoció en persona aunque sí habló con él por teléfono. Como máximo representante de esa cultura, Elvis simbolizaba para Pomus una meta personal. Un día se acercó a su hotel y, a última hora, el Coronel Parker le prohibió subir a su habitación. Con sus muletas a cuestas, tal y como solía contar, se fue con el corazón en pedazos.

Y, a decir verdad, era todo corazón. En su apartamento de la calle 72 Oeste, donde siempre había pilas de discos por todas partes y un órgano para componer a cualquier hora, eran normales las fiestas y las visitas de todo tipo. Incluso cuando se retiró después del cierre del Brill Building y hallarse en la peor época de su vida. Tras un accidente en el que perdió más movilidad, su esposa le abandonó y Shuman se marchó a París. Solo a finales de los setenta volvió a ser reivindicado por gente como Dr. John. Pero Pomus, el músico más querido de la Gran Manzana por sus compañeros y vecinos, sobrevivió desde entonces como cantante de garitos y compositor en segundo plano, sufriendo su parálisis, dependiendo de la amabilidad de los taxistas para bajar a su Village, encerrado en su casa con sus discos, soñando con ser el campeón de los pesos pesados del blues. Así fue hasta su muerte en 1991, postrado en una cama de hospital, como un gigante en el ostracismo. Después, Lou Reed le dedicó su álbum “Magic and loss”. Y entonces el nombre de Doc Pomus empezó a conocerse un poco más, no mucho.

¿Pero qué había hecho ese tal Doc Pomus? Había creado centenares de canciones con el gen de la esperanza, con el horizonte del mejor rock, pop y blues. Obras maestras con patrimonio humano irrenunciable, como ‘Save the last dance for me’, compuesta cuando estaba sentado en su silla de ruedas y su mujer bailaba con otro hombre en una fiesta. Solitario y consciente, ajeno al jolgorio, a miles de kilómetros de la realidad, como un fugaz cometa en mitad de un firmamento, Pomus escribió los primeros versos de ‘Save the last dance for me’ en una servilleta. La música estaba en su corazón. Aquel hombre entre hombres componía para salvarse. Y, amigo, eso era tener la llave del universo, y todo lo demás, para él supongo, y para el oyente, era y es silencio.


lunes, 11 de julio de 2011

Take Five (Paul Desmond)

De padre alemán y madre irlandesa, El saxofonista Paul Desmond, recibió las primeras nociones de música de manos de su padre, que durante cierto tiempo había estado tocando el órgano en un cine mudo para acompañar las escenas de las películas y más tarde hizo de arreglista para orquestas de baile. Desmond estudió en el San Francisco Polytechnic y en el State College donde consiguió diplomarse en el clarinete, un instrumento que siempre la había fascinado. Fue en 1950 cuando decidió adoptar el saxo alto como su instrumento definitivo y con el que tuvo sus primeros escarceos con la música profesional en el seno del grupo de Jack Fina.

Influenciado por el maestro, Johnny Hodges y sobre todo por el sonido del saxo de Pete Brown, saltó a la diez años mas tarde cuando el pianista, Dave Brubeck, con quien permaneció la friolera de diecisiete años y al que conocía desde 1943, lo llamó para formar parte en 1951 de su cuarteto. En ese grupo, Paul Desmond era el músico con mas talento de todos y contribuyó esencialmente en el éxito del combo con su característico estilo melódico, de gran pureza y lleno de vigor y dulzura al mismo tiempo. Su aportación a los grandes discos de Dave Brubeck, especialmente en el extraordinario tema: "Take Five" para Columbia grabado en el año 1962 con el álbum "Time Out" fue extraordinaria y a partir de entonces, Desmond fue reconocido como el alma máter del cuarteto de Brubeck. Fuera del contexto del grupo de Brubeck, Paul Desmond grabó, no sin cierto disgusto de Brubeck, algunos discos extraordinarios con el saxo barítono, Gerry Mulligan, y con el guitarrista, Jim Hall. también grabó varios discos a su nombre fundamentalmente cuando se disolvió el cuarteto.

En los setenta, Paul Desmond casi desaparece de la escena musical del jazz debido a sus endémicos ataques de pereza, sus problemas con el alcohol y también por la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad que le quitaría la vida: un cáncer de pulmón. En 1972 reaparece efímeramente al lado de Dave Brubeck en el Festival de jazz de Newport. Decidió escribir su propia autobiografía pero otra vez la pereza le impidió pasar del primer capitulo. En 1974 se instala en el famoso "Half Note" de New York con su propio cuarteto donde noche tras noche deleitaba a sus numerosos seguidores. Saxofonista infravalorado hasta hace muy poco, hoy la critica le reconoce lo que le negó en vida: ser uno de los grandes músicos de jazz de toda la Costa Oeste de los Estados Unidos y un maestro en el arte de la improvisación, siendo su sonido reconocible desde las primeras notas.

Dotado de un fino humor, (el seudónimo de Desmond, lo buscó en una guía de teléfono), dejó todo su dinero y derechos de autor a la Cruz Roja, su piano Steinway al club Bradley's y especificó en su testamento que su cuerpo fuese cremado porque, textualmente, no quería ser un monumento camino del aeropuerto. En New York, las autopistas que conducen a los distintos aeropuertos, pasan por delante de varios cementerios.


domingo, 10 de julio de 2011

Delmore Schwartz

 
Delmore Schwartz (1913 – 1966) nació y creció en Brooklyn, Nueva York. Sus padres se divorciaron cuando él tenia nueve años, y el divorcio le causó un profundo efecto. Tras pasar por la Universidad de Columbia y la Universidad de Wisconsin, se licenció finalmente en la Universidad de Nueva York. Tras la licenciatura, escribió su relato más famoso, En los sueños empiezan las responsabilidades (1937), con el divorcio de sus padres como tema. En 1938 publicó su primera antología de relatos, también titulada In Dreams Begin Responsibilities. El libro tuvo una excelente acogida y le hizo conocido en los círculos literarios de Nueva York. Su trabajo fue elogiado por algunas de las figuras más respetadas de la escena literaria de su generación y fue considerado uno de los escritores más talentosos del momento. Durante las siguientes décadas, continuó escribiendo historias, poemas y teatro, además de editar la Partisan Review y The New Republic. Se casó dos veces, en 1937 y 1948, aunque en ambas ocasiones el matrimonio concluyó en divorcio. En 1959, obtuvo el Premio Bollingen, por su colección de poesía Summer Knowledge. Dio clases de escritura creativa en diversas instituciones, incluyendo Syracuse, Princeton y Kenyon College. Uno de sus estudiantes, el músico de rock Lou Reed, considera En los sueños empiezan las responsabilidades como el mejor relato jamás escrito y le ha dedicado dos canciones. Bono también ha declarado en varias ocasiones su aprecio por la obra de Schwartz. Saul Bellow es otro de los admiradores de este autor cuya obra ha sido definida como «el retrato definitivo de la clase media judía durante la Depresión». Murió en 1966, alcoholizado y aquejado de problemas de salud mental, en el Hotel Marlon, donde vivió aislado y apartado del mundo.


El oso pesado que conmigo va

El oso pesado que conmigo va,
Embadurnado el rostro de una múltiple y variada miel,
Zafio y dando tumbos aquí y allí,
Acaparando cada sitio con su peso,
Ese bruto hambriento y golpeador
Enamorado de los dulces, del sueño y de la ira,
Factótum desquiciado que todo lo deshace,
Que trepa el edificio y patea el balón,
Que en la ciudad del odio boxea con su hermano.

Junto a mí jadea, ese pesado animal,
Ese oso pesado que conmigo duerme,
Y que dormido aúlla por un mundo hecho de azúcar,
Por un dulzor tan íntimo como el abrazo del agua,
Aúlla en sueños porque la cuerda
Tiembla mostrándole el oscuro abismo que hay debajo.
Este exhibicionista de pomposo andar está aterrado,
Embutido en su traje de gala, reventándole los pantalones,
Y tiembla cuando piensa que su carne tiritante
Se deshará por fin hasta convertirse en nada.

Este animal del que no puedo escapar conmigo va,
Y me ha seguido desde que el negro útero me sostenía,
Moviéndose conmigo, distorsionándome los gestos,
Una caricatura, una henchida sombra,
El payaso estúpido de los designios de mi ser,
Que ofende y obnubila con su propia oscuridad,
Que alienta oculto en el vientre y en los huesos,
Opaco, demasiado próximo, mi secreto, y aún así desconocido,
Que se yergue para abrazar a ésa a la que amo,
Con la que quisiera caminar, de no estar él tan cerca,
Groseramente la manosea, a pesar de que me bastaría
Tan sólo una palabra para desnudar mi corazón y mostrarme como soy,
Pero él se tambalea, y lo ofusca todo, y exige su alimento,
Bajo su custodia babeante arrastrándome con él,
Entre los cientos de millones de su especie,
Y el desenfreno de la gula en todas partes.

sábado, 9 de julio de 2011

Si se calla el cantor....

El cantautor argentino Facundo Cabral fue asesinado este sábado en Guatemala, donde había ofrecido dos conciertos, en un crimen que consternó a Alvaro Colom, presidente de uno de los países más violentos del mundo.

Cabral, de 74 años, se dirigía al amanecer al aeropuerto internacional de la capital para viajar a Nicaragua cuando el vehículo en que viajaba fue emboscado en el Boulevard Liberación por hombres armados con fusiles de asalto, informó la Policía.

El artista, que forjó fama internacional como trovador del movimiento de protesta de los años 70, recibió varios impactos de bala y murió en el lugar. El asesinato, condenado por varios presidentes latinoamericanos, fue perpetrado el día en que Argentina conmemora su declaración de Independencia.

"Estábamos yendo al aeropuerto para (viajar a) Nicaragua. No sé nada más y no sé que ocurrió, pero es de lamentar y es aterrador", dijo su representante, David Llanos, quien conducía el vehículo y resultó ileso. Cabral ocupaba el asiento al lado del conductor.

El todoterreno blanco en que murió Cabral quedó cruzado en la avenida que conduce al aeropuerto y mostraba numerosos impactos. La zona fue acordonada por la Policía, lo que no impidió que se congregaran centenares de personas con pancartas pidiendo por la paz.

Un comunicado del gobierno reconoció que de momento "se desconocen las razones de lo sucedido (...) No se descarta si el móvil fue robo o un ataque directo".

El presidente Colom "está consternado por este hecho cobarde", dijo el secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Ronaldo Robles. "Es triste que este hombre que le cantaba al amor, a la paz y a la alegría haya perdido la vida por unos bastardos", agregó.

El embajador de Estados Unidos, Stephen McFarlan, ofreció ayuda para esclarecer el crimen, que fue condenado por los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Ecuador, Rafael Correa.

"Si el gobierno de Guatemala quiere que los apoyemos (en la investigación) sería muy posible. Podemos colaborar", dijo McFarlan en la escena del crimen, a donde acudió a expresarle su solidaridad al embajador argentino.

"En Guatemala se pueden resolver casos, pero el problema no es solo impartir justicia sino evitar que ocurran los asesinatos", agregó.

Guatemala tiene una de las mayores tasas de homicidios del planeta, en torno de los 50 asesinatos por año cada 100.000 habitantes --índice que sextuplica la media mundial-- violencia atribuida a las temidas maras o pandillas y a poderosos carteles de drogas.

"Lamentablemente estamos repudiando un crimen más que está causado terror, miedo y no dejo de pensar que él fue asesinado por sus ideales", dijo la Premio Nobel de la Paz y líder indígena guatemalteca, Rigoberta Menchú, en el lugar del crimen.

Exiliado de la dictadura de 1976-1983 y nómada irredento --él decía haber visitado más de 150 países, y su gran y primer éxito fue la canción "No soy de aquí, ni soy de allá"-- Cabral identificaba como su inspirador al poeta estadounidense Walt Whitman (1819-1892) y como su gran amigo al cantautor argentino Alberto Cortez.

El crimen fue condenado por los presidentes de Colombia, Ecuador y Venezuela.

"Yo, personalmente, lamento este vil asesinato", expresó el mandatario colombiano Juan Manuel Santos, mientras que el ecuatoriano Rafael Correa dijo: "Hemos tenido una mala noticia, en Guatemala han asesinado a ese extraordinario cantautor argentino Facundo Cabral, increíble, un hombre casi ciego".

"¡Ay que dolor! ¡Mataron al gran trovador de Las Pampas! ¡Viva Facundo Cabral! Lloremos con Argentina y con toda Nuestra Patria Grande!", escribió el mandatario venezolano Hugo Chávez en su cuenta en la red social Twitter.

El argentino, con más de 50 años de trayectoria artística, había ofrecido dos recitales en Guatemala, el martes en la capital y el jueves en Quetzaltenango, donde fue ovacionado por miles de personas.

En el recital del martes, en el exclusivo hotel Grand Tikal Futura, al que asistieron 5.000 personas, se despidió del público guatemalteco diciendo: "Ya les di las gracias a ustedes (...) y que después sea lo que Dios quiera, porque él sabe lo que hace", relató el diario Prensa Libre.

Cabral había nacido el 22 de mayo de 1937 en la provincia de Buenos Aires, y además de ser cantante, era reconocido por sus composiciones y producciones musicales. Vivió algunos años con su madre y hermanos en Tierra del Fuego, en el extremo austral del país, y luego en Tandil, 350 km al suroeste de Buenos Aires.