sábado, 15 de febrero de 2014

Chivo Borraro

Horacio "Chivo" Borraro, es considerado como uno de los más grandes clarinetistas, y especialmente, saxofonistas del jazz moderno en la Argentina.
El Chivo nació el 6 de octubre de 1921, y además de músico, compositor y arreglador, también era arquitecto, pintor, fotógrafo y escritor. Un hombre de espíritu renacentista y gran sentido del humor, que empezó su carrera jazzística en paralelo a su formación en la arquitectura, y que pronto logró destacarse en las encuestas del incipiente Bop Club Argentino.
Sin embargo, la formación de Borraro fue, en un principio, tradicionalista, y supo deslumbrar en varias sesiones del Hot Club en los años 40. Su mirada, amplificada, acaso gestáltica, se manifiesta en las declaraciones que le hacía a la revista Jazz Magazine en 1951: "El hot jazz tanto como el high brow o el swing o el estilo Chicago o el Kansas City o el bebop o el Nueva Orleáns o el dixieland o lo que fuere, no son más que nombres puestos más o menos fundadamente a diversos órdenes que forman un todo: el jazz, todo este que a su vez es un orden dentro de otro todo mayor: la música, cuyos principios no se pueden evadir sin riesgo de caer en la nada." [Esta cita está incluida en Jazz al sur, la historia de la música negra en la Argentina, de Sergio Pujol].
Además de decenas de grabaciones fundamentales para el jazz argentino, Borraro compartió jam sessions con los grandes referentes locales y mundiales del género, como el trompetista Dizzy Gillespie, el saxofonista Eddie "Lockjaw" Davis (miembro durante largas temporadas de la Orquesta de Count Basie), el contrabajista Percy Heath, y se dio el gusto de estrenar en el Teatro Coliseo una obra para quinteto de jazz y orquesta sinfónica dirigido por el prestigioso Simón Blech.
La importancia de las jam sessions, para el Chivo se refleja en esta anécdota que el mismo Borraro incluyó en su Autobiografía de nadie (Editorial Catálogos, 2006): "Para nosotros la 'pizza', versión libre del inglés 'jam session' (reunión de músicos que se juntan para tocar jazz), era un rito y una necesidad insoslayable, muy a pesar del vecindario. Los ¡yes! del Mono Villegas cuando alguien tocaba una frase musical muy feliz o inspirada retumbaban por todo el edificio [un pequeño duplex en la calle Viamonte]. Hasta que un día alguien envió un vigilante para terminar de una vez por todas con nuestras orgías musicales.
Pero afortunadamente esta vez pudieron más la razón y la música. El Mono, después de hacerlo pasar amablemente, comenzó a explicarle con su peculiar verborragia de qué se trataba. Esa noche estaba también Benny Horowitz (sobrino no demasiado lejano del concertista de piano), Carlos jiménez Melo y Hugo Quintana. El contrabajo de Benny comenzó a marcar los cuatro bajos por compás de unos blues, mientras Villegas continuaba con su clase magistral al atónito representante de la ley. El swing de la batería de Carlos se unió al contrabajo, el Mono se sentó al piano, hizo uno o dos acordes y comenzó un solo. Luego Pipo, el petiso Eguía, el trombón de Hugo y yo, nos entretejimos con ellos tres. Un aura mágica envolvió todo y comenzó a flotar por sobre todo.
Tres horas más tarde, cuando cada uno enfundaba su instrumento para irse, el vigilante preguntó tímidamente: '¿Cuándo es la próxima?'...".
***
En el nuevo milenio, las grabaciones de Borraro captaron la atención del sello inglés What Music, que proyectó su música a los melómanos de todo el mundo. Así fue como el prestigioso compositor, cantante y multi-instrumentista Ed Motta conoció su música y se transformó en uno de sus fanáticos y principales difusores a nivel global: "Yo edité mi disco Dwitza en Inglaterra por el sello What Music, y cuando descubrí la música del maestro Horacio Borraro quedé embelesado, principalmente con el LP El Nuevo Sonido del Chivo Borraro (1966), que considero el Kind of Blue del jazz argentino".
Apenado por la noticia de su muerte, Motta le roba unos minutos a la grabación de su nuevo disco para recordar y homenajear al "Chivo" desde Río de Janeiro. Y, en relación a su estilo como saxofonista, Motta celebra su sonoridad clásica. "El estaba en un período de transición entre el hard bop y el jazz modal y el free. Y él podía tocar en ambas escuelas con total autoridad. Según muchos músicos argentinos, como [el contrabajista y compositor] Jorge Lopez Ruiz y [el pianista] Fernando Gelbard, fue un pionero de la estética coltraneana en la noche argentina, cuando tocaban temas que podían durar más de 20 minutos. Esa fase se refleja muy bien en el LP Blues para un cosmonauta [editado en 1973], lanzado también en los Estados Unidos por el famoso sello Catalyst".
Motta es un fanático absoluto de Borraro: "adoro cada segundo de su música, cada respiración. Creo que el Chivo, junto con el brasileño Ion Muniz son los grandes saxofonistas de América del Sur, sin dudas. El modus vivendi del jazz, cuando es verdadero e intenso, se refleja en el arte. Y el Chivo fue íntegro, puro. Un artista verdadero", sostiene. También fanático (y coleccionista) de cómics, Motta celebra: "Y además era tan multi talentoso, que dibujaba realmente muy bien". 
"Conocí al Chivo a finales de los 50 cuando tocaba los lunes en el Bop Club Argentino", escribió el pianista y productor Fernando Gelbard en su casa de Beverly Hills en mayo de 2003, en un texto que fue utilizado como Postfacio (sic) para la Autobiografía de nadie. "Desde la platea yo admiraba a ese virtuoso del clarinete y de la improvisación jazzística. Pasaron los años, nos hicimos amigos, y un día de 1966 me contrató como pianista de jazz de su cuarteto. Durante diez años, Chivo fue mi patrón musical, a quien aprendí a respetar y querer.
En 1976 nos separamos por razones de fuerza mayor, coronel y general. Hoy, hemos vuelto a las andadas, inundando el éter y las casas de discos con reediciones en Londres de nuestros discos de jazz, hablando seguido por teléfono y experimentando otras yerbas musicales, amistosas y como en este caso, literarias.
(.) Su agudeza y su humor son una inspiración para todos los soldaditos orwellianos que deberíamos reírnos más y llorar menos."

12 comentarios:

jose dijo...

Muy bonita historia la del vigilante.
El tipo suena muy bien tambien.

Gatopardo dijo...

Típica escena jazzística. El tipo soplaba que era un primor.

carlos perrotti dijo...

Ahí van otros 10, pero a esta altura me doy cuenta que la lista de mis 100 tal vez sean no menos de 120...

61. Enrique Varela Quinteto

62. Héctor Finito Bingert y Don Menza - El Encuentro

63. Pedro Aznar (cualquiera de los 4 discos que grabó como bajista del Pat Metheny Group)

64. Lito Epumer . Nehuen

65. Lito Epumer – Dos Zorros

66. Juan José Mossalini-Antonio Agri Quintero

67. Juan José Mosallini / Gustavo Beytelmann

68. Adalbeto Cevasco, Néstor Astarita & Enrico Rava - El Convidado

69. Adalberto Cevasco & Julio Awad & Peter Erskine - Thousand Miles

70. Cevasco, Ricardo Lew & Pocho lapouble – Todo en su medida y armoniosamente

Gatopardo dijo...

Tu no te preocupes, podremos con todos...

Gatopardo dijo...

Alla´van otros diez:
71) Cannonball Adderley - Mercy, Mercy, Mercy! Live at "The Club"

72) Albert Ayler "New grass"

73) Charlie Haden Lebration Music Orchestra

74) Anthony Braxton "20 estándares (quartet)

75) Don Cherry "Eternal Rhythm"

76) Miles davis "Bitches Brew"

77) John McLaughlin "Extrapolation"

78) Herbie han cock "Mwandishi"

79) Frteddie Hubbard "Straight Life"

80) Wayne Shorter (Weather Report) Live in Offenbach 1978

Gatopardo dijo...

El 78 es Herbie Hancock.

Gatopardo dijo...

Por cierto, de tu lista no conocía a ninguno.

Juan Nadie dijo...

Pues anda que yo...
Muy bueno El Chivo.

Gatopardo dijo...

El Chivo tenía el soplo de los grandes del saxo.

carlos perrotti dijo...

Yo de la tuya los conozco a todos. Uno mejor que el otro, pero cuál más que el resto.

Bitches Brew que me hiciste mal, pero sin embargo te quiero, diría el tango. Extrapolation de mi corazón, Mercy, Mercy, Mercy! Live at "The Club", eso mismo digo yo, pero dame más.

carlos perrotti dijo...

Esta vez los conozco a todos, pero porque se está viniendo para acá en el tiempo tu lista, no?

Gatopardo dijo...

Si, va por orden cronológicamente inverso.