martes, 1 de abril de 2014

El nuevo estilo (Cuarta y última parte)

De izda. a dcha. :c Muggsy Spanier, Guy Carey, Mel Stitzel, Voltaire De Faut, Marvin Saxbe.
Mis lectores...En ocasiones me pregunto si de veras existen. En verdad, son de una tolerancia espléndida, y tan sólo se me manifiestan con preguntas ocasionales sobre dónde pueden comprar discos. Únicamente uno o dos veces me ha asaltado un fan de Miles Davis, o me ha llamado la atención el agente de prensa de alguna celebridad que estaba de gira. A veces los imagino como hombres inarticulados y sombríos, agentes de bolsa o tenderos, gente que vive en casas adosadas de treinta años de antigüedad junto a campos de golf de las afueras de Londres, maridos de esposas envejecidas y amargadas a las que sedujeron por primera vez al compás de "Begin the Beguine", de Artie Shaw, o de "The Nearness of You" de The Squadronaires; padres de hijas lascivas de mirada fría que empiezan a tomar la píldora, para quienes Ramsay McDonald es coetáneo de Ramsés II, y de hijos con tejanos y barba, el pelo a la manera de los Estuardo y fumadores de cannabis, cuyo desprecio oriental por el "pan" sólo es comparable a la insistencia con la que lo exigen; hombres a los que un montón de discos de 78 rpm, rayados, sin portada y que se acumulan en el desván, pueden despertar recuerdos de aquellos años en que vomitaban desde unos ventanucos tudor al son de "Sister Kate", de Muggsy Spanier, o en que ponían en marcha a patadas el gramófono para escuchar a Louis Armstrong tocar "Body and Soul"; hombres a los que su primer infarto los llega con la certeza con la que lo hace la Navidad; que van a la deriva, llevando a cuestas,  impotentes, compromisos y obligaciones y preceptos religiosos de obligado cumplimiento, por las cada vez más oscuras avenidas de la edad y la impotencia, despojadas de todo aquello que hizo la vida en tiempos agradables. Para todos ellos he tratado de recordar la emoción del jazz, y decirles dónde pueden encontrarla aún.

Philip Larkin - All What Jazz (Escritos sobre Jazz)

11 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Joé, qué tío, no me extraña que se preguntase si existían sus lectores.
El tipo erre que erre (no ERE que ERE, no mezclemos las cosas) haciendo amigos todo el rato.
Sin embargo, escribe muy bien y le doy la razón en algunas cosas.

Por otra parte, siempre es un placer escuchar a los clásicos.

Gatopardo dijo...

...hombres a los que su primer infarto les llega con la certeza con la que lo hace la Navidad; que van a la deriva, llevando a cuestas, impotentes, compromisos y obligaciones y preceptos religiosos de obligado cumplimiento, por las cada vez más oscuras avenidas de la edad y la impotencia, despojadas de todo aquello que hizo la vida en tiempos agradables

Hay que escuchar todas las opiniones, no cabe duda.

carlos perrotti dijo...

Seguro que puede guiarte adonde encontrar sus emociones. Aunque no parecía dispuesto a dejarse guiar adonde podía encontrarse con las emociones de los demás. Esto dicho porque no hace un análisis técnico del jazz y de sus músicos sino que admite la existencia del reino de la emoción que llega bastante más allá de lo que él postula. ¿Se entiende?

Gatopardo dijo...

A la perfección.

Juan Nadie dijo...

Mejor definido, imposible.

jose dijo...

He estado leyendo estos cuatro posts, y la verdad... sorprende el tipo este.
Sorprende por lo bien que escribe, como dice Juan, pero también por lo claro que parece que tiene las cosas, aun cuando a posteriori se ve que le faltó visión de futuro.

Pero claro, ahora es fácil adivinar lo que pasó, bebop is the mainstream today, pero imaginaos escuchar eso después de haber oído el swing de Teddy Wilson y Benny Goodman.

Juan Nadie dijo...

Sí, tienes razón, nosotros ahora tenemos más perspectiva, pero no debía ser nada fácil para quien estaba acostumbrado a escuchar a la gente que mencionas y a otros muchos más encontrarse de pronto con la música de Parker, Gillespie y compañía. Un descoloque.
Ahora el be bop es, como dices, "mainstream", pero entonces seguramente había que tener las orejas bien abiertas.

Lo perdonaremos por eso y porque escribe de maravilla.

Gatopardo dijo...

Sobre todo, en cuestión de gustos...

Gatopardo dijo...

Y el "reino de la emoción" que dice Perrotti, cada cual lo sitúa donde le suenan las campanillas.

jose dijo...

Claro, las emociones y los gustos de cada uno son personales e intransferibles.
Contra eso que se puede decir?

marian dijo...

No sé si habéis leído bien la segunda parte de la serie.