sábado, 24 de agosto de 2013

Lady Day & Prez (Segunda y última parte)


Un extraño brebaje
Seguro que Lester era mejor del mundo. Me encantaba su música y alguno de mis discos favoritos son los que tienen los solos de Lester. Recuerdo cuánto me odiaba el difunto Herschel Evans. Siempre que Basie hacia que un arreglista preparara algo para mí, yo le decía que quería que me acompañara Lester, lo que siempre molestó a Herschel. Pero no era que no me gustara su forma de interpretar, si no que me gustaba mucho más la de Lester. Lester cantaba con su sexo: lo escuchabas y casi oías las palabras. La gente lo consideraba presumido y pretencioso, pero es muy fácil herir sus sentimientos. Lo sé porque una vez lo hice. Pasamos hambre juntos y siempre lo adoraré, lo mismo que a su saxo. Con frecuencia pienso en la forma en que grabábamos en aquellos tiempos. Nos apeábamos de un autocar después de un trayecto de 800 km, e íbamos al estudio sin partitura y con el estómago vacío, salgo algún café o sandwich. Lester y yo tomábamos un brebaje al que dimos el nombre de "arriba y abajo": mitad gin y mitad oporto.

Lady sings the blues - Billie Holiday

4 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Una pareja irrepetible.

Gatopardo dijo...

Siempre he creído que nada es irrepetible, caro que en este caso.....

marian dijo...

La Holiday es muy peligrosa, porque engancha. Una adicción de las buenas.

Gatopardo dijo...

Ya te digo.