domingo, 4 de septiembre de 2011

Serge Chaloff

Serge Chaloff, nació en Boston en el seno de una familia muy apasionada de la música. Su padre era músico de formación clásica, y su madre impartía clases particulares de música. En su infancia, los instrumentos elegidos por Serge Chaloff, fueron el piano y el clarinete pero cuando su interés por el jazz se despertó, eligió el saxofón barítono, el cual aprendió a tocar solo, emulando a sus admirados, Harry Carney, el famoso saxofonista barítono de la orquesta de Duke Ellington, y Jack Washington, el respetado instrumentista de la orquesta de Count Basie.


Iniciado en algunas bandas de Boston, su ciudad natal, se trasladó a New York y sucesivamente trabajó para las bandas de Georgie Auld y Jimmie Dorsey, antes de firmar en 1947 en la sección de saxos del prestigioso maestro, Woody Herman. Serge Chaloff, tuvo un estilo de vida caótico y su adición a las drogas le convirtió en una personalidad exasperante aunque su calidad como músico y su brillante facilidad melódica le superaban. Sus continuas ausencias en los ensayos y su falta disciplina echaban a perder todo lo que de gran músico tenia y ni siquiera el empeoramiento de su salud, le hizo cambiar de vida.

En 1956, grabó lo que fue su álbum mas importante para Capitol titulado: "Blue Serge" en el que demostraba su capacidad para el lenguaje del bebop y su facilidad para el lenguaje armónico del cool. Una parálisis progresiva de la espina dorsal le dejó finalmente invalido y murió en 1957 después de un largo declive.

2 comentarios:

JODIDOS (la minina y el sietemesino) dijo...

Me ha gustado bastante la canción. De una elegancia que seduce al oído. Preo sobre todo destaco la naturalidad con que derrama las notas; como si de pompas de jabón se tratase, éstas oscilan entre los agudos y los graves invitando al oyente a entrar en un delicioso estado de tranquilidad, tal es la naturalidad de la interpretación.
Por cierto, me gusto también el sonido de fondo. El característico sonido que producen las agujas al encontrar polvo sobre el vinilo.

Un saludo y buen domingo, Gato.

Anónimo dijo...

Un tìpico músico maldito de la historia del jazz.