miércoles, 12 de noviembre de 2014

Una explosión fría

Lee Konitz - Fotografía Herman Leonard


Una explosión fría

Este no es el momento de hacer crítica de jazz, y los interesados pueden leer mi libro sobre Johnny y el nuevo estilo de la posguerra, pero bien puedo decir que el cuarenta y ocho -digamos hasta el cincuenta- fue como una explosión fría, silenciosa, una explosión en la que cada cosa quedo en su sitio y no hubo gritos ni escombros, pero la costra de la costumbre se rajóen millones de pedazos y hasta sus defensores (en las orquestas y en el público) hicieron una cuestión de amor propio de algo que ya no sentían como antes. Porque después del paso de Johnny por el saxo alto no se puede seguir oyendo a los músicos anteriores y creer que son el nos plus ultra. Hay que conformarse con aplicar esa especie de resignación disfrazada que se llama sentido histórico, y decir que cualquiera de esos músicos ha sido estupendo y lo sigue siendo en-su-momento. Johnny ha pasado por el jazz como una mano que da vuelta a la hoja, y se acabó.

Julio Cortázar - El perseguidor

20 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Johnny, que es lo mismo que decir Charlie Parker.
"El perseguidor", puro jazz, hasta en el estilo literario.

Gatopardo dijo...

A copiar....

carlos perrotti dijo...

Ojalá fuera fácil. Como es mano que da vuelta la página...

Gatopardo dijo...

Sin ir más lejos....

marian dijo...

He aquí la teoría del "bird bang"

Juan Nadie dijo...

La teoría del Bird Bang. Genial. Ahí te he visto.

Gatopardo dijo...

Has venido sembrada.

carlos perrotti dijo...

Absolutamente genial!!!

Gatopardo dijo...

Estas de Logroño, cuando se ponen...

marian dijo...

El culpable es "El Inspirador", es decir: Julio Cortázar.

Gatopardo dijo...

Ya pensé que cargabas las culpas al crepuscular. Ah no, que ese es un "inspirao"...

Juan Nadie dijo...

Inspirada está Marian. ¿Qué comiste ayer?

Gatopardo dijo...

Si te lo cuento.....lo que te faltaba.

Juan Nadie dijo...

No, si la decía a Marian.

Gatopardo dijo...

Era por si acaso...

marian dijo...

Sé que bebí un calimocho, pero lo que comí no lo recuerdo.

marian dijo...

Killing me softly... please.

Juan Nadie dijo...

Ah, es que el calimocho tiene esas cosas: o te vuelve idiota (cosa que no es ni remotamente el caso) o te espabila (tampoco es el caso).
Ergo, ya vienes espabilada de fábrica.

marian dijo...

Que no, que no es para tanto (lo del calimocho).

Gatopardo dijo...

Pero si es de juzgado de guardia....