miércoles, 3 de septiembre de 2014

De los espirituales al blues


De los espirituales al blues
Más conocidos que los cantos carcelarios o de los campos son los cantos espirituales, que se originaron en las comunidades de color del Sur y proceden de los himnos metodistas. A través de los años los espirituales han perdido para los oyentes su carácter original, y ahora nos fijamos más en su poesía simple pero intensa que en el fervor combativo que animaba la creencia de los negros en la vida futura y que les llevaba a identificar a sus crueles amos con el Faraón, el Mississippi con el Jordán y su propia condición con la de los judíos cautivos en Egipto. Solo en tiempos recientes, en las canciones gospel cantadas en las iglesias atendidas por las comunidades de color en las ciudades norteñas de los Estados Unidos, a vuelto surgir el antiguo fervor. Mahalia Jackson y Ray Charles, así como otras figuras muy conocidas de rock and roll y de la música pop, son algunos de los artistas cuyas canciones derivan del gospel. Excelentes músicos de jazz se han educado en muchas comunidades.
Cronológica y musicalmente hay un paso muy corto de los espirituales al blues -el primer blues publicado data de 1875- pero existen grandes diferencias entre ambos géneros en lo que atañe al sentimiento. El canto espiritual es religioso, un himno de esperanza para los esclavos. En cambio el blues es terrenal, y constituye la canción de los desfavorecidos que dejaron de confiar en la libertad que se les había prometido tras la guerra de Secesión. Ni siquiera los blues que tratan del amor expresan sentimientos felices o tranquilos. Hablan de mujeres de corazón endurecido, de traiciones y deserciones. Otros aluden a desastres naturales, como las inundaciones del Mississippi, o relatan noches frías pasadas bajo puentes, linchamientos y largos viajes en vagones de mercancías.
Abraham Lincoln -Old Abe, como los negros le llamaban- no consiguió mejorar las condiciones de vida de los negros. Los antiguos esclavos permanecieron pobres y el blues, que es la forma más clásica de jazz en lo que a su estructura armónica se refiere, refleja todavía su marginación y su natural desengaño.

Vicente Muñoz Puelles - El jazz Ritmo, técnica, improvisación

6 comentarios:

carlos perrotti dijo...

El blues es terrenal. Me quedo con eso. Para religiones y diosas está Ma Rainey...

Gatopardo dijo...

Una buena teoría. ¡Sí Señor!

Juan Nadie dijo...

Y aquí se explica perfectamente por qué los espirituales negros hablan constantemente de Egipto, del faraón, de los judíos cautivos...
Magnífico texto.

Gatopardo dijo...

Y de la Biblia

marian dijo...

El canto espiritual, en un principio, también debió ser terrenal, lleno de "códigos secretos" destinados a la supervivencia terrenal.

Gatopardo dijo...

Eso seguro.