miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Me amas?

Dexter Gordon Fotografía: Herman Leonard


¿Me amas?
Siete meses antes, toda una vida, había tocado por última vez en uno de los nuevos clubs nocturnos de Harlem, donde el administrador y propietario era un negro. (...)
Había movimiento en el escenario y Rufo estaba un poco achispado. Se sentía grande. Y durante el último número se animó doblemente porque el saxofonista, que había estado ausente toda la noche, tocó un solo terrible.Era un muchacho de aproximadamente la misma edad de Rufo, proveniente de algún manicomio como Jersey City o Syracuse, aunque de acuerdo con lo que había descubierto sabía decir cosas con el saxofón. Y tenía muchas cosas que decir. Estaba allí, con las piernas abiertas, soplando, llenando de aire el barril del pecho, temblando en los harapos de sus veintitantos años y gritando con su instrumento: "¿Me amas? ¿Me amas? ¿Me amas?", y otra vez: "¿Me amas? ¿Me amas?". De todos modos, esta era la pregunta que oía Rufo, la misma frase repetida insoportable e interminablemente, con toda la fuerza que tenía el muchacho. El silencio de los oyentes se hizo más profundo, y al mismo tiempo que la atención se concentraba bruscamente se apagaron los cigarrillos, las bebidas quedaron sobre las mesas y en todos los rostros, hasta en los más estragados, apareció una luz extraña y cautelosa. Los atacaba el saxofonista, quién quizás ya no deseaba su amor y les lanzaba su ultraje con el mismo orgullo desdeñoso y pagano con que tocaba su instrumento. Y, sin embargo, la pregunta era terrible y real; el muchacho expelía soplando con sus pulmones y entrañas su propio breve pasado. En alguna parte de ese pasado, en las peleas callejeras entre pandillas, en la habitación de color acre, en la sábana endurecida por el esperma, después de la marihuana o de la jeringa, bajo el olor de orines en el sótano del barrio, había recibido el golpe del que nunca se había repuesto, y eso nadie quería creerlo. ¿Me amas? ¿Me amas? ¿Me amas?

James Baldwin - Otro país

9 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Magnñifico texto.

Dexter Gordon, además de gran saxofonista, era un buen actor. Memorable su actuación en "Alrededor de la medianoche", de Tavernier.

Gatopardo dijo...

Un papel más que digno desempeñó el amigo Dexter en la gran película de Tavernier.
Asimismo estoy de acuerdo en la calidad del texto.

carlos perrotti dijo...

Joyas. Ambas noches. Ambas formaciones. Qué claro y limpio tocan!!!

Gatopardo dijo...

Dexter Gordon se caracterizaba por su sonido neto y limpio, sin apenas vibrato.

Gatopardo dijo...

Dexter Gordon se caracterizaba por su sonido neto y limpio, sin apenas vibrato.

carlos perrotti dijo...

Neto y limpio, sí, mejor.

marian dijo...

Como la seda me ha dejado.

Gatopardo dijo...

¿Suave y brillante?

marian dijo...

Diamante no, seda.
Lo escuché enterito mientras hacía otra cosa. El último tema (no el de los créditos) es el que más "sedada" me dejó.