miércoles, 27 de agosto de 2014

De los burdeles al congreso


Música de burdel
Supongo que no soy la única que oyó buen jazz por primera vez en un burdel (...) Si hubíeses oído a Louis y a Bessie en una reunión de niñas exploradoras, me habría gustado lo mismo. Pero muchos blancos oyeroin por primera vez jazz en casa como la de Alice Dean y contrbuyeron a etiquetarlo como "música de burdel".

Billie Holiday - Lady sings the blues

De los burdeles al congreso
Otro que se vanagloriaba de haber intentado el jazz fue Jelly Roll Morton, cuyo verdadero nombre era Ferdinand Joseph La Menthe. Este extraordinario pianista, que empezó su carrera tocando en los burdeles de Storyville y de quien se dice que tenía un diamante incrustrado en un diente, solía mentir acerca de su edad y dejaba que la gente creyese que había nacido en 1885, acaso para asentar su  ascendiente con mayor firmeza, cuando en realidad había nacido en 1890. No le hubiera hecho falta. Aunque obviamente tampoco invento el jazz, su obra monumental e inclasificable, que combina elementos de ragtime, blues, opera, Newton Orleans Brass Band, música española y cantos populares, le asegura un lugar permanente entre los grandes.
Influidas por Scott Joplin (1868-1917), las composiciones de Morton desarrollan dos o tres melodías dentro de una pieza, pero su estilo difiere en aspectos importantes. El uso que hace Morton de la armonía es más sutil y complejo, y el ritmo aparece sobre las pautas mecánicas del ragtime de su predecesor. El juego de manos es también muy distinto. El método de Morton para transformar el ragtime en jazz se encuentra muy bien ilustrado en una grabación de 1939, en la que interpreta una selección de los rags originales de Joplin. Pretendía ampliar el alcance del piano, utilizando sus notas y matices para sugerir el modo orquestal. "El piano debería ser siempre una imitación de una gran orquesta", era una de sus frases.
Al principio de la Depresión Morton se fue a Nueva York, donde hizo algunas giras antes de ir a parar a un club de Washington. Alan Lomax, que estaba recogiendo material para el casi infinito archivo de la Biblioteca del Congreso, lo encontró en 1938 y le convenció para que dejase grabadas sus memorias, tanto verbales como musicales. La obra cubrió doce álbumes, en los que Jelly Roll Morton pasa revista a la historia del jazz y sin modestia alguna se convierte en su inspirado creador y principal protagonista.

Vicente Muñoz Puelles - El jazz Ritmo, técnica, improvisación

8 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Jelly Roll no inventaría el jazz, como él decía, pero le aportó mucho.

Magnífico y divertido Rag de James P. Johnson

Gatopardo dijo...

La primera figura estelar del jazz.

marian dijo...

Como aficionada al Ragtime... encantada.

marian dijo...

"De los burdeles al congreso" Y no digamos cuando están, ya de por sí, dentro de él.

carlos perrotti dijo...

Parafraseemos a JLB: "a mí se me hace cuento que empezó el jazz, lo juzgo tan eterno como universal..."

Cuanto más me entero de historia del jazz más me encuentro entre los orilleros y lupanares y conventillos del tango. Todos estos tipos podrían haber sido amigos y compinches de toda la vida.

Gatopardo dijo...

Siempre me parecieron más serios y necesarios los burdeles que los Congresos. Entiéndanse los burdeles bien organizados.

Gatopardo dijo...

El tango, al igual que el flamenco tienen bastante en común con el jazz. No sólo en los aspectos emocionales.

carlos perrotti dijo...

Yeah.