martes, 5 de febrero de 2013

William Claxton / Anita O’Day


© William Claxton, 2006 / © Taschen, 2006
© Cuadernos de Jazz, 2006-2011

“Una de las cantantes más importantes de la historia y todavía en activo, ¡con 86 años! Pero es que así es ella. La foto está tomada aprovechando un descanso en una grabación, en un estudio de televisión. Anita está fumando un cigarrillo, relajándose, algo nada habitual en ella. Esto nos permite contemplar sus hermosas piernas. Se puede advertir que está pensando en algo, en la música, probablemente. Anita es una mujer extremadamente inteligente pero trabajar con ella era un infierno porque no paraba de moverse. Tiene energía para mover un tren. Así que, cuando la sorprendí en un raro momento de relax, pensé: ¡ésta es la mía!”

lunes, 4 de febrero de 2013

William Claxton / Jay McShann


© William Claxton, 2006 / © Taschen, 2006
© Cuadernos de Jazz, 2006-2011


“Kansas City: Jay McShann estaba pasando por un mal momento. En 1939 había sido un músico de éxito, en su orquesta tocó Charlie Parker, pero eso fue antes de que perdiera a su orquesta para siempre. Terminó tocando el piano en un club llamado Kismet en Kansas City, con las camarareras vestidas de bailarinas exóticas y toda esa decoración extravagante. A él le pusieron un turbante, ¡si hasta se parece a Sun Ra! Pero, aún en esas circunstancias, tocaba maravillosamente bien, a medio camino entre el mainstream y el bebop. Y todos los músicos que le acompañaban eran verdaderas leyendas del jazz en Kansas City”.


domingo, 3 de febrero de 2013

William Claxton / André Previn

© William Claxton, 2006 / © Taschen, 2006
© Cuadernos de Jazz, 2006-2011

“Está tocando en el estudio de la Metro-Goldwyn-Mayer que era poco menos que su segundo hogar. Toda su familia era alemana -él mismo nació en Berlín-. Habían llegado a los Estados Unidos en 1939 huyendo de los nazis. Su padre (en realidad un primo de su padre, Charles Previn) era el director musical de los estudios. Gracias a él, André entró en la Metro como arreglista y compositor. En la época de la foto tenía 27 años. Se hallaba en pleno proceso de grabación. Estaba con la orquesta de la Metro grabando una selección de los éxitos del momento y, entre medias, tocaba jazz. Como pianista era muy rápido, muy preciso”. 


sábado, 2 de febrero de 2013

William Claxton / En la piscina de Terry Gibbs


© William Claxton, 2006 / © Taschen, 2006
© Cuadernos de Jazz, 2006-2011

“Joachim Berendt y yo viajamos al Sur de California con el propósito de fotografiar a los músicos de allí. Queríamos reflejar el ambiente del jazz en Los Ángeles, tan distinto al que se daba en las habitaciones oscuras, sin ventanas, y los clubes llenos de humo de Nueva York. Esta foto está tomada en una fiesta en casa de Terry Gibbs, con Paul Chambers, Horace Silver, Al Porcino, Wynton Kelly… muchos músicos venían de Nueva York para trabajar uno o dos días y Gibbs les invitaba a su casa a disfrutar del sol y de su piscina, lo que para ellos era una experiencia totalmente nueva”.

viernes, 1 de febrero de 2013

William Claxton / Bailando en Newport




“El Festival de Newport estaba en su apogeo en el año 1960, lo que llevó a que hubiera demasiados intérpretes de primera categoría pugnando por tocar. Cuando se cerró el programa, fueron muchos los músicos que se quedaron fuera y se sintieron tratados injustamente. Charles Mingus, que era un activista además de un gran músico, tomó el mando de los disconformes y se fue a ver a George Wein. Le preguntó si era consciente de cuántos músicos habían quedado fuera, Wein le contestó que lo sentía pero que no tenía sitio para nadie más. Entonces, Charles empezó a moverse por su cuenta, encontró este parque en Rhode Island, a dos manzanas de donde se celebraba el festival, y reunió a un grupo de músicos. Los bautizó como Los Rebeldes de Newport: Max Roach, Ornette Coleman… había también un grupo de bailarines (The Ruth Walton Dancers) que iba con Max (Roach) y esa chica que se ve en la foto estaba haciendo algo que llamaba jazz ballet. La coreografía era suya. La verdad es que el conjunto no era demasiado bueno, pero tampoco llamaba demasiado la atención, excepto por un tipo borracho que se metió en medio y se quedó dormido. Es el que está detrás de la bailarina. Aunque tocaron por una cantidad casi simbólica, la verdad es que la iniciativa tuvo muy poca repercusión”. 

© William Claxton, 2006 / © Taschen, 2006
© Cuadernos de Jazz, 2006-2011