Chano Pozo regresó a Nueva York porque alguien le había robado sus instrumentos, y le mataron cuando regresó; nosotros todavía estábamos por allá abajo. Se dice que la cosa tuvo que ver con drogas, que alguien le había vendido algo de mala calidad y que él se presentó ante el tipo, le reclamó su dinero y lo abofeteó.
-Más vale que te disculpes-le comentó el sujeto-, si no te disculpas, te mato.
-¿Disculparme yo?- replicó Chano, y le dio otro golpe.
El tipo se fue a su casa, cogió una pistola, volvió y le disparó. Chano seguía en el bar. Ocurrió en el Rio Bar de la calle 111 y la Quinta Avenida de Nueva York. Eso es lo que me dijeron en 1948.