domingo, 22 de abril de 2012

Andreas Prittwitz

Hijo de un agregado cultural, la infancia de Andreas fue un incesante ir y venir entre países: “No tenía amigos ni apenas contacto con el exterior, lo único que hacía era tocar música. Tocaba y estudiaba sin parar”. En 1978, su padre fue destinado al Instituto Goethe en Madrid. “Me encontré un país diferente en el que nadie hablaba inglés”. Para entonces, Andreas contaba ya con un importante bagaje musical como concertista clásico: “Estuve un par de años tocando por los bares de Madrid cuando conocí a la gente de Suburbano; y resultó que Suburbano acompañaban a Aute, y un día vino Miguel Ríos a vernos y me fui con él, y ya todo vino rodado. Madrid era estupendo, me relacionaba con todo el mundo, estaba tocando con la gente que partía el bacalao… ¿para qué iba a irme?”. 
Miguel Ríos, Sabina, Víctor Manuel y Ana Belén… la carrera de Andreas acompañando a las estrellas era un continuo crescendo. Hasta que un día dijo basta: “Después de veintitantos años tocando para otros y un divorcio, sentí la necesidad de empezar una nueva vida más mía. Así nació el proyecto Looking back, con el que uno mis dos pasiones, la música antigua y el jazz. Javier Krahe es el único cantautor con el que sigo tocando. Lo nuestro fue un amor a primera vista”.
Padre de dos madrileños de 16 y 18 años, Andreas compagina su carrera musical con la de actor, en series como Tiempo entre costuras: “Siempre me llaman para hacer de turista o de nazi”.

Chema García Martínez 
EL PAÏS

5 comentarios:

Xibeliuss Jar dijo...

Nunca le había oído con un proyecto en solitario. En cambio, creo que le he visto tocar con todo el mundo ¡hasta con los Toreros Muertos! Y siempre dejaba un toque de buen gusto, de buen hacer.

Juan Nadie dijo...

Fantástico. Una vida interesante.

Gatopardo dijo...

La verdad es que es un muy buen músico.

marian dijo...

Yo no lo conocía, hasta que vi una entrevista suya en la televisión, me encantó el hombre. Como músico, no hay más que escucharle, y a poca sensibilidad que se tenga...

Gatopardo dijo...

Pienso que es extraño que no sea más conocido, per estamos dónde estamos..