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lunes, 3 de marzo de 2014

Juan José Mosalini


Juan José Mosalini: el alma del bandoneón late en París

La música y la danza del Río de la Plata llegaron a las márgenes del Sena hace más de un siglo, seduciendo a los franceses, pero el tango vive ahora una verdadera explosión en Francia, de la mano de algunos de sus maestros contemporáneos, como el bandoneonista Juan José Mosalini. En una entrevista con la AFP en París, antes de viajar a Argentina, donde ofrecerá dos conciertos, y de donde partirá luego rumbo a China, Mosalini evocó "la apasionada e incondicional" relación entre París y el tango y entre él y el bandoneón, que llegó a sus manos cuando era un chiquilín.
Por Ana María Echeverría (AFP) 

"¿Maestro, qué significa el bandoneón para usted", le interrogó la AFP tras haberlo escuchado ensayar este fin de semana, antes de un aplaudido concierto en el teatro Alhambra, a unos pasos de la céntrica Plaza de la República.

"El bandoneón para mí es casi la vida. Fue el primer instrumento que escuché en la infancia, porque mi padre tenía dos pasiones: la carpintería y el bandoneón. Formó siempre parte de mi paisaje musical hogareño", explicó.

Mosalini, de 66 años, estudió con su padre desde los ocho años y a los 13 integró una orquesta de barrio, que tocaba en bailes y carnavales. "Era la época floreciente de estas orquestas", recordó el artista, que dio el salto a París en 1977.

"Me trajo la música y la situación política. Estábamos en plena dictadura militar y nuestra generación fue salvajemente golpeada. Nadie dejó de sufrir, sobre todo la gente que militaba, lo que era mi caso", recordó.

Ya en su camerino, tras haber dirigido con humor y guante de terciopelo a sus músicos, Mosalini notó que él ha sido testigo y partícipe del movimiento que ha transformado a París en la "segunda capital del tango".

"El tango, que llegó a Francia hace más de un siglo, vivió su primer apogeo en los años de 1930. En esa época, las orquestas populares francesas tocaban siete u ocho tangos todas las noches", dijo.

"Además, las visitas de artistas argentinos como (el uruguayo Francisco) Canaro y Carlos Gardel, que filmó tantas películas aquí, hizo que el tango estuviera siempre presente en París, de manera a veces clandestina, o sumergida, como fue durante la Segunda Guerra Mundial.

"¿Quién no pasó por París? Algunos se quedaron. Yo soy uno de ellos. Y es que hay aquí un amor incondicional a esta música, que está hecha de tripas, sensibilidad, ganas de comunicar sentimientos", expresó.

"Pero cuando yo llegué, no era tanto como ahora. Yo he sido testigo de todo lo que ocurrió alrededor del tango en estos últimos 30 años. Ahora se vive una verdadera explosión, sobre todo de la danza", subrayó.

Ahora hay más de 180 asociaciones de bailarines de tango en Francia, precisó el artista, señalando que París ha sido también el epicentro de la música instrumental del tango, un género que estuvo alguna vez adormecido en Buenos Aires.

Esta pasión por el tango ha llevado a que se cree un café concert al margen del Sena, que se llama "Buenos Aires sur Seine". Allí desfilan grupos nuevos con nuevas propuestas, con nuevos repertorios, agregó Mosalini, que se desarrolló como intérprete, compositor y también profesor en París.

Y como acontece siempre, nadie es profeta en su tierra: Argentina lo descubrió sólo en el 2008, cuando lo invitaron a un festival.

"Fue entonces que el público de Buenos Aires tomó conocimiento de mi trabajo. Y a partir de allí se empezaron a editar mis discos. Tengo como 15 CD's publicados. Y ahora dentro de unos días sale en Argentina el sexto disco".

El repertorio de ese álbum titulado "Música Argentina", que saldrá editado por Acqua records, incluye tres obras de Astor Piazzola, una del Osvaldo Ruggiero y otra de Mosalini, y cuenta con la participación de una orquesta de cuerdas francesas.

Para Mosalini, el tango es una música viva, con sus altos y bajos, que se transforma siempre, de forma imperceptible a veces.

"Hoy hay una enorme cantidad de tangueros que viven en Alemania, Holanda, Noruega, Japón, España, Italia, Estados Unidos. Y ellos, sumados a los de Río de la Plata, hacen que de manera constante haya cambios en el tango".

"Pero sea como sea, como bien dijo Osvaldo (Pugliese), el tango siempre transmite una manera de vivir. De vivir el día a día: la pareja, el amor, las contradicciones de la existencia", concluyó.

sábado, 1 de marzo de 2014

Andrés Boiarsky


Nació en Buenos Aires, Argentina el 9 de Octubre de 1957.Comenzó lecciones de piano a la edad de seis. Más tarde, pasa al clarinete mientras que se envuelve en el fuerte panorama de Jazz revivalista que existía en Buenos Aires a mediados de la década de los setenta. A raíz de su evolución estilística dentro de la música de Jazz, Andrés comienza a tocar el saxo tenor y más adelante el soprano.



En 1978 viajó a Londres, Inglaterra para estudiar en el renombrado Royal College of Music. Durante su estadía en Londres, forma su propio grupo grabando su primer disco como solista para Spotlight Records así como también varios programas de radio para la BBC. Tras completar sus estudios en Inglaterra en 1981, Boiarsky vuelve a su patria donde permanece hasta 1987. Durante ese periodo graba dos discos bajo su nombre para el sello CBS así como también se presenta en varias capitales Sudamericanas. También durante este periodo de su vida, Andrés explora la música folclórica Argentina y Rioplatense buscando fusionarlas con sus raíces jazzisticas. 

En 1988 se muda a Nueva York con el apoyo de Paquito D'Rivera y Carlos Franzetti. A los pocos meses de su llegada, Boiarsky se une a la orquesta del vibrafonista Lionel Hampton pasando luego a ser director musical de la misma hasta 1993. A su partida de la orquesta de Hampton, Andrés es convocado a para formar parte de la "segunda edición" de la United Nation Orchestra bajo la dirección de D'Rivera.

Desde su llegada a Nueva York, Andrés participo de muchas grabaciones entre las cuales se encuentran las que realizo con el trombonista Slide Hampton, Claudio Roditi, The Dizzy Gillespie Alumni All-Stars, The United Nation Orchestra, Lionel Hampton, Nancy Wilson, Paquito D'Rivera, Al Di Meola, entre otros. 

En 1996 grabo su primer disco como solista para un sello norteamericano. El CD "Into the Light" fue publicado y esta a la venta a través del sello Reservoir Records. 

Sus múltiples actuaciones como solista lo han llevado hasta Alaska y Rusia en donde se presento en varias oportunidades incluyendo su participación en el "White Nights Jazz Festival llevado a cabo en la ciudad de San Petersburgo.

Como educador, ha dado clínicas en numerosos centros de estudio como las universidades de Idaho y George Mason en Virginia dentro de los Estados Unidos. Actualmente también es docente del Rockland Conservatory of Music de Nueva York.

Todo puede ser jazzeado? Sí, responde el saxofonista argentino Andrés Boiarsky radicado hace 18 años en Nueva York. Y asegura demostrarlo en su flamante disco compartido con la pianista japonesa Tomoko Ohno, Shadows of Spring, que incluye tangos de Astor Piazzolla y varias composiciones de Tomoko, que a su vez están inspiradas en la música tradicional japonesa.
"Porque el jazz —define inspiradísimo, logrando casi un slogan— más que un tipo de música es una forma de hacer música."


viernes, 28 de febrero de 2014

Daniel Binelli



Daniel Binelli (n. Quilmes (Buenos Aires), Argentina, 20 de mayo de 1946), es un destacado músico compositor, director de orquesta y bandoneonista argentino detango y música clásica.

Fue miembro y arreglador de la orquesta de Osvaldo Pugliese, integró el Sexteto Astor Piazolla Nuevo Tango, fue músico y arreglador del grupo Tango7, basado en Suiza, y director musical del grupo Tango Metrópolis y del Quinteto de Daniel Binelli.

Entre sus interpretaciones más destacadas se encuentra el estreno del Concierto de Lieja para bandoneón y guitarra de Ástor Piazzolla, realizado en Tokio en 1998, junto aMartha Argerich, el guitarrista Eduardo Isaac y la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina conducida por el director Pedro Ignacio Calderón.

Grabó más de 50 discos, entre los que se destacan Tangazo con la orquesta Sinfónica de Montreal, Orquestango con la pianista Polly Ferman y la Orquesta Filarmónica de Uruguay, Imágenes en dúo con Polly Ferman, Daniel Binelli Tango, Daniel Binelli y la Camerata Bariloche, Daniel Binelli, Astor Piazolla y el Sexteto Tango Nuevo, Daniel Binelli – Issac (Bandoneon y guitarra) y Bandoneon como solista.

Recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito en 1995 como uno de los instrumentistas de tango más importantes de la última década.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Néstor Marconi


Néstor Eude Marconi (Álvarez, Santa Fe, 15 de junio de 1942) Bandoneonista,arreglista y compositor. Es uno de los más reconocidos músicos del folklore popular argentino del siglo pasado y presente.

Representante genuino de la horneada de grandes músicos de los años 70, es reconocido por su alarde técnico en la ejecución del bandoneón. Su digitación, velocidad y sincronización, son virtudes aceptadas hasta por sus críticos, que a tanto virtuosismo le contraponen una ausencia de sentimientos, una suerte de frialdad emocional. Es además, un notable orquestador.
Nació en el pueblo de Álvarez, próximo a la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, a 300 km de Buenos Aires. Se inició en la música de muy pequeño, apenas cumplidos los once años. Primero estudió piano y composición, pero su verdadera vocación se despierta cuando su padre le regala un bandoneón.
Su padre trabajaba de capataz en el frigorífico Swift, mientras el joven músico repartía su tiempo entre el estudio musical con un piano prestado y su otra pasión, el fútbol.
En el oficio de bandoneonista se hizo solo, fue un verdadero autodidacta que adaptaba al fueye lo que aprendía en el piano.
«Después, me puse a estudiar música en serio con el maestro Schneider, y armonía y contrapunto con Luis Mirisi... Por supuesto, escuchaba a los grandes maestros. En ese entonces me enloquecían Laurenz, Troilo, pero también Astor Piazzolla, con aquel quinteto donde tocaban Atilio Stampone, Szymsia Bajour. Escuchar también forma parte del aprendizaje.»
Debutó profesionalmente con apenas 16 años, en los estudios de Radio LT3 de Rosario con la orquesta de su profesor Schneider y por las noches, con un trío, en la boite La Marine que estaba en el centro de la ciudad. Luego formó parte de un cuarteto, "Los cuatro señores del tango" —por el que antes pasaron varios "fueyes", el primero de ellos Julio Barbosa—, que se lució en los recitales que armaba un grupo de la bohemia rosarina que se llamaba Tango Club Rosario. Lo integraban Clemente Vega en violín, Francisco Tejedor en piano y Nito Deniel en el contrabajo. «Hicimos recitales en casi todas las facultades de la Universidad de Rosario. Estaban de moda.»
Cuando todavía no había cumplido los 19 años, sucedió un hecho que cambiaría su historia. La orquesta de José Basso visita Rosario, en gira al interior del país, cuando imprevistamente se queda sin uno de sus bandoneonistas. El locutor que presentaba a la orquesta era amigo de Néstor y lo presenta al maestro. Su primer bandoneón, Juan Carlos Bera y "El Tata" Floreal Ruiz le toman una prueba, es aceptado y contratado para la gira.
Después se vino a Buenos Aires con toda su familia. El apoyo de su padre fue esencial en su carrera, hasta tal punto que éste pidió el pase a una dependencia que el frigorífico tenía en el barrio del Once. Se fueron a vivir a Victoria, en la provincia de Buenos Aires, cerca del Tigre.
Con Basso tocó en el legendario cabaret Marabú, donde debutara, en 1937, Aníbal Troilo y en el Teatro Maipo. El propio bandoneonista recuerda: «Y al poco tiempo, a los dos o tres años, por consejo del propio Basso me fui a tocar solo, sin ningún otro bandoneón al lado mío. Así toque con Osvaldo Manzi, con Lito Scarso, hice todo un acompañamiento para el ballet de Juan Carlos Copes, con quien me fui de gira por Centroamérica y, a la vuelta, recalamos en el escenario de Caño 14, recientemente inaugurado.»
En el año 1970 integra el Sexteto de Enrique Mario Francini, para luego fundar el "Vanguatrío", junto a Héctor Console y Horacio Valente.
En Caño 14 actuó muchos años integrando varias formaciones, entre ellas las orquestas de Héctor Stamponi, "Pepe" Basso, Atilio Stampone y en el conjunto que acompañaba al "Polaco" Goyeneche, de quien se hizo muy amigo.
En 1973 ingresó a la nueva orquesta formada por Francini y Pontier y se fueron a Japón. Seis años después, armó un cuarteto para actuar en Suecia, con el guitarrista "Chocho" Ruiz, el pianista Oscar Palermo y el contrabajista Fernando Romano, inaugurando ese mercado para el tango.
En la década del 80 es músico estable del Café Homero, junto a figuras estelares como los pianistas Osvaldo Tarantino y Orlando Trípodi, el contrabajo de Ángel Ridolfi y las voces de Roberto Goyeneche y Rubén Juárez.
«Tarantino era un fenómeno. Cuando lo llamé por teléfono para decirle si quería tocar con Ridolfi y conmigo me dijo enseguida que sí, pero aclaró: Me gusta mucho, pero no escribamos nada. Que todas las noches sea una sorpresa juntarnos sobre el escenario. Vamos a inventar, vamos a improvisar.»
Resultan interesantes las opiniones de Marconi sobre los grandes maestros que lo precedieron: «A mí me parece que Pedro Laurenz marcó el comienzo del bandoneón solista. Escribió una historia distinta. No necesitó acompañamiento. Laurenz solo, tocando el bandoneón, era una delicia.»
«Escuchar y verlo tocara a Troilo sobre el palquito de Caño 14 era como ver toda la noche de Buenos Aires. "El Gordo" siempre me dio esa impresión. Escuché decir a un montón de los que fueron sus músicos, que "Pichuco" tenía el tango en la piel. Y seguro que fue así. Pero también a Buenos Aires. "El Gordo" era Buenos Aires.»
«De Astor Piazzolla me asombraba su inmensidad musical... Su swing. Un músico de un nivel increíble.»
«Y Leopoldo Federico nos abrió, a todos los bandoneonistas, los ojos para mostramos las grandes posibilidades técnicas que tiene el instrumento. ¡Es un monstruo!»
En 1988 formó un octeto para un espectáculo concebido para actuar en Japón. Entre otros, participaron Orlando Trípodi, Reynaldo Nichele, Daniel Binelli, Mauricio Marcelli y los cantantes, Nelly Vázquez y Roberto Goyeneche. A raíz del éxito obtenido, volvieron en 1991 con algunos cambios pero con el mismo resultado.
En 1997 bajo la dirección de Jorge Calandrelli participa en la grabación del álbum "Soul of the tango", dedicado íntegramente a obras de Astor Piazolla. Son otros intérpretes en esa obra Yo-Yo Ma en cello, Antonio Agri al violín, Horacio Malvicino en guitarra, Héctor Console en contrabajo, Oscar Castro Neves en guitarra acústica y algunos pianistas destacados.
Como compositor se destacan dos suites para orquesta de cuerdas que fueron estrenadas por la Orquesta de Cámara de Rosariodirigida por Luis Milici.
Integró el Nuevo Quinteto Real del maestro Horacio Salgán y es uno de los directores de la Orquesta de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto".
En 1985, 1995 y 2005 recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex a la Música Popular como uno de los 5 mejores instrumentistas de tango de la década en Argentina.

martes, 25 de febrero de 2014

Antonio Agri


Violinista, compositor y director (5 de mayo 1932 - 17 de octubre 1998) Nombre completo: Antonio Pablo Agri

En alguna de mis frecuentes charlas con Osvaldo Requena, surgió su nombre y me dijo: «Agri, fue un notable intérprete de su instrumento. Hubo el tiempo de Vardaro, luego el de Francini, después el suyo». Y continúa: «¡Que se destaque la palabra intérprete!, porque eso fue lo suyo. La composición recién llegó en sus últimos años. Como director correcto en lo suyo. ¿Y sabés? no sé si sus estudios fueron de más de dos días. Por ahí estoy exagerando, pero no mucho. Fue un intuitivo notable. Utilizaba un violín de poca calidad, pero el sonido era de primer nivel. Se plantaba frente a la partitura, ya que no hacía gala de memorioso —algunos con una leída ya no la necesitan— y allí aparecía su otra virtud. Sin apartarse de lo escrito creaba sus cosas y fijate si lo haría bien, que Piazzolla, que por supuesto lo advertía, se quedaba callado la boca. Es que estaba haciendo un aporte... ¡Ah! si algún importante violinista de hoy te llega a decir que Agri no le gusta, no hagas caso, es asunto de competencia entre colegas. En este momento estoy grabando con un noneto, catorce temas que se van a editar en Japón. Empresarios de allá pusieron el dinero; veremos si llega a nuestro país. Los temas me pertenecen y el primero es mi homenaje a Antonio. Lo titulé “Agridulce”, como es para dos violines, junté a su hijo Pablo y a Fernando Suárez Paz».

En el Libro del Tango, de Horacio Ferrer, encontramos algunas precisiones sobre sus comienzos. Su maestro de música en Rosario, su ciudad natal, fue Dermidio Guastavino. A los quince años, debutó profesionalmente en la provincia de Córdoba integrando un cuarteto. Luego, en Rosario, integró las orquestas de Julián Chera, Lincoln Garrot y José Sala y otro cuarteto: “Los poetas del Tango”, conAntonio Ríos, José Puerta y Omar Murtagh. Además,condujo el Quinteto de Arcos Torres-Agri.

Fue Nito Farace, por décadas violinista de Aníbal Troilo, quien lo recomendó a Astor Piazzolla. Éste lo aceptó y el debut se produjo en abril de 1962, en el Quinteto Nuevo Tango. Más tarde, prosiguió en el Nuevo Octeto (1963). Al mismo tiempo, intervino como refuerzo para algunos trabajos en las orquestas de Osvaldo Fresedo, Horacio Salgán, Mariano Mores, Alberto Caracciolo y Roberto Pansera. En 1968, fue el violín solista de la operita “María de Buenos Aires”, de Piazzolla y Ferrer y en varios discos larga duración. Siguió con Astor en el “Conjunto 9”, grabando para el sello Victor.

Tocó desde su atril en Roma, en Estados Unidos, en el Olimpia de París, en Caracas, en el Brasil, en el Uruguay y también en nuestro Teatro Colón. En 1976, formó su propia agrupación de instrumentos de arco (violines, violas, chelos y contrabajo).

En la década del '90, grabó como solista invitado con la Royal Philarmonic de Londres; en Estados Unidos acompañó al famoso chelista Yo-Yo Ma en su gira de presentación del disco “Yo-Yo Ma soul of tango”, dedicado íntegramente a la música de Piazzolla y, además, se presentó en París junto al virtuoso guitarrista flamenco Paco de Lucía.

Ferrer lo define con precisión: «Marcadas semejanzas de estilo, sensibilidad y temperamento interpretativo con Elvino Vardaro, perfilaron al principio, su personalidad inconfundible. Se destacó por su particular manera de ejecutar y decir la frase, de un modo hondo, rico, que valora y expresa cada nota ejecutada. Vayan como ejemplo su tarea en "Retrato de Alfredo Gobbi", "Ciudad triste", "Los mareados", "Éxtasis", "Romance del diablo", "Milonga del ángel", "Otoño porteño"».

Formó su propio Quinteto, con sede en París, codirigido con Juan José Mosalini y en el que hacía dúo con su hijo Pablo. Y fue cofundador del Nuevo Quinteto Real de Horacio Salgán junto a Ubaldo De Lío,Leopoldo Federico (luego reemplazado por Néstor Marconi) y Omar Murtagh (después, Oscar Giunta).

En la nota necrólogica del diario Clarín, publicada al día siguiente de su fallecimiento, Irene Amuchástegui concluye: «... se había convertido en claro ejemplo de un contraste extendido: en giras europeas concitaba un interés, que no acompañaba ni de lejos un público local. Casi autodidacta, estuvo la mayor parte de su carrera junto a Piazzolla, y sólo dejó de ser su músico cuando optó por un sitio en la Orquesta Estable del Teatro Colón. Años más tarde recordaba: “Astor me dijo de todo, que yo lo dejaba a él por un oscuro atril del Colón, que lo que buscaba era la seguridad de una jubilación. Y tenía razón. Yo jamás trascendí tocando Mozart o Vivaldi. Si llegué a grabar con la Filarmónica de Londres, se lo debo al tango”».

También a raíz de su deceso, Julio Nudler opina para el diario Página 12: «Su historia no se parece a la de otros violinistas del tango, porque no integró ninguna de las consagradas orquestas, su mayor militancia fue junto a Piazzolla desde 1962».

Y continúa: «A los buenos conocedores les bastaran pocas notas para reconocer a Agri, sobre todo por la calidad de su sonido dulce que lo situó en la estela del mítico Vardaro, el primer gran violín que dio el tango, pero además, por sus amplios recursos técnicos que rememoran la línea virtuosística iniciada por Raúl Kaplún y que alcanzó su culminación con Francini. Los entendidos disfrutan con el intenso sabor a tango que lograba a merced de sus golpes de arco, y si lo habían visto alguna vez, imaginaban su postura desafiante, el pecho saliente y las piernas abiertas para afirmarse bien sobre la tarima».

Una frase describe su modestia: «El violín me eligió a mí. Por eso soy músico. Además, como dice Yupanqui, “hay quien deslumbra y quien alumbra”. Yo no pretendo deslumbrar...».

Como compositor podemos mencionar sus obras, "Carambón", "S P de nada", que están en su disco compacto titulado "Antonio Agri-Tango Sinfónico", grabado meses antes de su muerte. También, con aire de tango y junto a José Carli, "Kokoró Kará", que en japonés significa "Desde adentro", registrado en París en 1996 por el Quinteto Mosalini-Agri. Otras obras de su autoría: "S P de nada dos", "Sueño en gris", "Con su permiso", "Agripito", "Concierto para violín", "Nada queda ya".Falleció una madrugada en Buenos Aires. Padecía un cáncer incurable. Sus restos fueron inhumados en el cementerio privado Gloriam de Burzaco, provincia de Buenos Aires.


domingo, 23 de febrero de 2014

Gustavo Beytelmann

Gustavo Beytelmann nace en Venado Tuerto, Argentina, en 1945 en el seno de una familia melómana. 
Comienza a tocar el piano desde muy jóven y acompaña a su padre, violonista amateur de talento, en las fiestas familiares.
A los 13 años ingresa en la orquesta de baile donde toca su padre aprendiendo a interpretar profesionalmente el tango y otras músicas bailables. De éste período data su convicción de dedicar su vida a la música. 
Viaja luego a Rosario para estudiar en el Instituto de Música de la Universidad de Rosario. Allí aprende piano, armonía y composición; más tarde se traslada a Buenos Aires para estudiar composición con Francisco Kröpfl.
En ésta ciudad será absorbido por una intensa actividad profesional y artística. Compone música para films, trabaja para la industria del disco como pianista y arreglador, integra diversos grupos de jazz.
Desde el fin de 1976 reside en Paris. Es invitado por Astor PIazzolla para integrar el conjunto que lo acompañará en su gira por Europa que debuta en marzo de 1977 en el teatro Olympia de Paris.
En los próximos tiempos, junto a otros músicos argentinos funda el grupo « Tiempo Argentino » una importante etapa en su evolución de compositor. 
Reside en Roma donde compone para la radio, televisión y el cine italiano. 
De retorno a Paris crea junto Juan a José Mosalini y Patrice Caratini un trio que por más de 12 años se producirá en Europa y América dejando 3 discos como testimonio de su contribución a la evolución del tango. Paralelamente escribe para el cine francés y alemán.
Desde 1993 intensifica su trabajo composicional: es compositor residente en la ciudad de Dijon (1995/1998), en la ciudad de Guebwiller (2002/2003), en Francia. Su música se toca regularmente en Europa.
Desde 1996 es director artístico del Departamento de Tango del Conservatorio de Rotterdam (Holanda)
En 2002 es invitado por la Universidad de Seattle y de Bellingham para dar master clases sobre su música. En 2004 es invitado por el festival de tango de la ciudad de Buenos Aires. Toca un recital de piano solo en el Teatro Colón.
Desde la temporada 2005/2006, da master clases regulares en la Académie de Musique de Monaco.
En agosto 2008 es el compositor en residencia del festival internacional de Moritzburg (Alemania)

miércoles, 19 de febrero de 2014

Rodolfo Mederos

Bandoneonista, compositor y arreglador; es en cada rincón de sí mismo, un músico con todo el significado y la magnitud de la palabra que lo define.

Es su personalidad avasallante la que milita el tango que nos transmite un estilo colmado de esencia y emoción popular, al mismo tiempo que le arranca a cada sonido de sus obras un universo de raíces ondas y de destacado buen gusto.
Desde siempre creyó que el tango no es una mera expresión local, a diferencia de otras músicas de naturaleza más folklórica. gestado en el Río de la Plata e impregnado de los elementos musicales de la Europa central, se convierte en una expresión capaz de representar el sentimiento de los habitantes de cualquier centro urbano. En otras palabras, no es únicamente la música de la ciudad de Buenos Aires, sino música de las ciudades del mundo.
Su actividad abarca la composición de obras desde populares hasta sinfónicas, a través de distintas agrupaciones instrumentales, sin olvidar su condición de intérprete colmada de profunda musicalidad y su intensa actividad pedagógica que desarrolla tanto en talleres como en sus publicaciones específicas del bandoneón, la composición y la orquestación del tango.


martes, 11 de febrero de 2014

Juanjo Hermida

"Me tuve que despertar", dice Juanjo Hermida, uno de los pianistas más interesantes de la escena musical, para explicar su actual cambio.
Músico respetado por su pares, reaparece en los escenarios tras una autoimpuesta pausa para reorganizarse humanamente y salir de nuevo al proscenio.
Durante una entrevista con LA NACION cuenta que dejó atrás la bohemia para retomar sus estudios de piano clásico y dedicarse a hacer "una vida como cualquiera".
Tras la pausa, de casi dos años, llegó la actividad y hoy, por ejemplo, actúa por partida doble. A las 19.30, con un cuarteto de tango en la Casa de la Provincia de Buenos Aires y, a las 22.30, en el restaurante de jazz Orestes Paladar, con el trío de jazz Porgaón.
La historia de este músico tiene un sabor especial. Dos años atrás se corrió la voz de que había muerto, y la situación era de tal confusión que nadie se atrevió a desmentir el rumor. "Creo que surgió de una ex pareja despechada (sonríe); incluso el trío del bajista Norberto Norbis me dedicó un tema y lo tocaron en un show en el que dijeron "a Juanjo, que nos mira desde el cielo". (Pausa) Te imaginás, si justo entro, se infartan", sonríe este músico al que llaman "el Víctor Sueyro del jazz".
Hermida, que participó de La Mississippi durante diez años, es marplatense y con una historia interesante. A los tres años comenzó a tocar tangos en armónica, de oído. Viene de una familia musical, cinco hermanos músicos y una madre con oído perfecto. "Ella no lo sabe, pero cuando canta hace todas las inflexiones tonales de manera perfecta", dice.
De la armónica al piano sin escalas, aunque recuerda que tuvo su primer piano eléctrico hace sólo diez años. Antes era un pianista errante que comenzó muy joven a actuar en la confitería Carlos V, frente al hotel Bauen. Hasta aquí, una historia común, sólo que hay un detalle revelador, tenía nada más que seis años y lo llevaba la madre cada fin de semana.
Es un improvisador nato de gran intuición, lo que le permite tocar en variados contextos estilísticos. Comenzó joven como pianista de la Bristol Jazz Band, donde estaba su hermano Gabriel en el contrabajo.

lunes, 10 de febrero de 2014

Niebla del riachuelo



Niebla del riachuelo

(1937)
Letra: Enrique Cadícamo
Música: Juan Carlos Cobián


Turbio fondeadero donde van a recalar, 

barcos que en el muelle para siempre han de quedar... 
Sombras que se alargan en la noche del dolor; 
n·ufragos del mundo que han perdido el corazon... 
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar, 
barcos carboneros que jamas han de zarpar... 
Torvo cementerio de las naves que al morir, 
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir... 

°Niebla del Riachuelo!.. 
Amarrado al recuerdo 
yo sigo esperando... 
°Niebla del Riachuelo!... 
De ese amor, para siempre, 
me vas alejando... 
Nunca mas volvio, 
nunca mas la vi, 
nunca mas su voz nombro mi nombre junto a mÌ... 
esa misma voz que dijo: "°Adios!". 

Sueña, marinero, con tu viejo bergantin, 
bebe tus nostalgias en el sordo cafetin... 
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi cancion; 
llueve lentamente sobre tu desolacion... 
Anclas que ya nunca, nunca mqs, han de levar, 
bordas de lanchones sin amarras que soltar... 
Triste caravana sin destino ni ilusion, 
como un barco preso en la "botella del figon"...

sábado, 8 de febrero de 2014

Roberto 'Fats' Fernández


ROBERTO "FATS" FERNÁNDEZ


Su original manera de interpretar baladas y la capacidad de improvisación lo han hecho merecer elogios no sólo del público, sino también de parte de colegas a quienes él mismo admira: Randy Brecker y Jimmy Owens, por citar algunos.
Comenzó a tocar a los 17 años junto a The Georgian’s Jazz Band. Y luego pasó a integrar el quinteto del Gato Barbieri y las orquestas de Jorge Anders y Buby Lavecchia. Durante su carrera ha tocado junto a Roy Eldridge, Lionel Hampton, Paquito D’Rivera, Ray Charles, Michal Urbaniak, Eddie Palmieri, Ray Barreto, Larry Harlow, Leandro “Gato” Barbieri entre muchos otros. En 1992 obtuvo el premio ACE al Mejor Disco de Jazz con Cuore (Melopea, 1991), en el que participa Dizzy Gillespie como invitado. En otros discos suyos, dado que cuenta con casi una decena, han participado Wynton Marsalis y Paquito D’Rivera. Fue galardonado con dos premios Estrella de Mar, uno al Mejor Espectáculo Musical Canción con todos y otro al Mejor Grupo de Música Popular. Recibió también el premio Konex, entregado por los diez años de trayectoria.
En mayo de 1996, Fats Fernández participó de la 24th Annual 1996 Brass Conference compartiendo el escenario con músicos de la talla de David Taylor, Phil Smith, Joe Alessi, Conrad Herwig, Paquito D’Rivera y Don Butterfield.

Os lo dejo ejecutando una profjunda y conmovedora versión de uno de mis tangos favoritos.

jueves, 6 de febrero de 2014

Alfredo Remus


Alfredo Remus es un músico argentino, ejecutante de contrabajo, intérprete de diversos géneros de música popular americana, especialmente tango, jazz, folklore argentino y bossa nova.


Participó como contrabajista en el álbum histórico la Misa Criolla (1964), de Ariel Ramírez. Ha acompañado a importantes músicos y grupos como Paul Gonsalbes,Vinícius de Moraes, Maria Bethânia, Enrique "Mono" Villegas, Gato Barbieri, Mercedes Sosa, Tony Bennett, Ariel Ramírez, Víctor Heredia, Alberto Cortez, Trio Los Panchos,Raphael, Cuarteto Zupay, Django, Leonardo Favio, Sandro, Susana Rinaldi, Antonio Carlos Jobim, entre otros.

Fue asiduo partícipe de una serie de reuniones de improvisación y experimentación folklórica informal en casa de Eduardo Lagos, bautizadas humorísticamente por Hugo Díaz como folkloréishons, que a la manera de las jam sessions del jazz, solía reunír a Lagos, Astor Piazzolla y Díaz, con otros músicos como el propio Remus, Oscar Cardozo Ocampo, Domingo Cura y Oscar López Ruiz, entre otros.

Os dejo una magnífica versión del clásico "Alfonsina y el Mar".

domingo, 2 de febrero de 2014

Hernán Oliva


Hernán Oliva (1913-1988) fue un violinista de jazz y tango. Nació el 4 de julio de 1913 en Valparaíso,  Chile. Comenzó sus estudios de violín a los 8 años, en medio de una familia de no músicos, llegando a dominarlo rápidamente .

“Mi vida es simple y la puedo resumir así: yo, el violín y el violinista“. Bastó que Oliva, cuando chiquilín, escuchara un disco de Joe Venuti para que supiera cuál era su vocación. “Mi madre Laura era una mujer chapada a la antigua y se dedicaba a las tareas de la casa. Aníbal, mi padre, era corredor de bolsa y aficionado a los burros (a las apuestas de carreras de caballos). Pero la vocación me la fomentó mi mamá, a quién le gustaba la música. El primer juguete que tuve fue un violín chiquitito, supongo que ahí empezó todo. Recuerdo que lo salvé de un incendio cuando se quemó nuestra casa”.
Hacia 1927 ingresó a la orquesta de Ernesto Lavagnino, y hacia 1935 cruzó a la provincia de Mendoza, Argentina. Se ofrece en Radio Cuyo, LV10, como intérprete de jazz, pero le piden que toque un tango que, sin saberlo, pintará su destino. Con el tango “Alma de bohemio” ( J.A. Caruso), consigue su primer trabajo. Trabajó pocos mesesla orquesta de la radio.Migró hacia Buenos Aires, donde Luis Lavagnino, hermano de Ernesto, le consiguió trabajo como acompañante de Betty Caruso y Fanny Loy, en Radio Belgrano. El 15 de septiembre ingresó a la orquesta de René Cóspito, haciendo los bailables de Radio Belgrano y el té en Gath y Cháves.
En torno a 1940 pasó al grupo que tocaba en la boite La Chaumiere, con Enrique “Mono” Villegas en piano, David Washington en trompeta, y el inglés Phillips en saxo. “Para mí fue una escuela. Si uno no aprendía con Enrique Villegas, no aprendía más”. Al año siguiente pasó a la orquesta de Oscar Alemán. Disputas musicales y económicas terminaron con una reyerta, que los separó definitivamente. “Con Oscar Alemán la historia termina mal. ‘Estuve un tiempo en su orquesta, pero no lo aguanté. El embolsaba 6 mil pesos y nosotros $400. No podía ser. Nos agarramos a trompadas una noche en Punta del Este (Uruguay) porque se le ocurrió decir ante el público que él era lo más genial de la orquesta”.
En 1944 ingresó a trabajar con los Cotton Pickers de Ahmed Ratip. Luego con Tito Alberti y José Finkel formaron la Jazz Casino, debutando en 1951 en el club Villa Crespo, con Lorna Warren como cantante.De allí pasó al restaurante El Caballito Blanco, tocando lo que fuera. Según declaraba Oliva, la aparición del Club del Clan (programa de televisión de música beat) había desplazado al jazz como música bailable, y por lo tanto comercial. En 1958 se trepa a un barco que va a Nueva York. “Me hubiera gustado ir con más frecuencia a Estados Unidos, pero nunca viviría allí”. “Los norteamericanos viven para ellos, es otra cosa, otra vida. Yo prefiero ésto, lógico”.
En los carnavales del club Atlético Independiente, conoce a Sara, su esposa. Tienen tres hijos. “Siempre me he ganado el peso tocando el violín. Mi vida económica no ha sido muy buena, qué le vamos a hacer. Para mí la música representa una válvula de escape. Me gustaría llegar a tocar muy bien, aún me falta mucho. El violín requiere práctica constante porque la gente está esperando que uno se equivoque y no voy a darle el gusto. El mayor estímulo cuando toco, es que la gente me escuche, que no hable. Cuando toco no pienso en nada ni en nadie, pienso que las notas tienen que salir al aire con ideas nuevas. Un tema se desarrolla como un pescado o un pollo: hay que alimentarlo de una forma o de otra hasta que madure”.
Su discos empiezan a recorrer el mundo, y como un secreto a voces comienza a hacerse conocido, En Holanda y Japón sostienen que Oliva es el mejor violinista de jazz del mundo. Boliches de la calle Corrientes, como “El Viejo Almacén”, “La Richmond”, “Jazz & Pop”, conocen la magia sobre las cuatro cuerdas. El tango es un sentimiento que se sacude en canciones como: Malena, El entrerriano, Amurado, Silbando… Mito García lo acompaña en piano. “Pero todavía no me siento identificado con el tango. No se puede tener dos pasiones a la vez. Soy músico de jazz y al jazz he consagrado mi vida y trato de tocarlo lo mejor posible”.
Los discos le dejan gratos elogios, pero Hernán tiene alma de bohemio. “Salgo temprano a visitar los boliches, para preguntar a los dueños si a la noche va a haber trabajo. Yo solito me procuro el trabajo y me ayudo a conseguir un peso más. Todos los días lo mismo. El drama mayor de mi vida no es el dinero, sino la falta de trabajo. Con trabajo se tiene dinero, lógico… En este país, Argentina, realmente no reconocen a nadie”. Una vez más, Hernán ha salido a encontrar la esperanza en cada calle. Luego de cada presentación en los bares, “pasa la gorra” y recauda la ganancia del día. Salia a beber a otro bar, a otro lugar, porque allí mismo donde tocaba, no lo dejaban, por temor a que no pudiera volver a tocar. Pero cuando regresaba, tocaba aún mejor.
Falleció en la madrugada del 17 de junio de 1988, a punto de cumplir 75 años. Apareció tirado en una vereda del barrio de Palermo,en la Capital Federal,abrazado al estuche de su violín.
Fuente

Aquéllos, que además del jazz, amamos irremediablemente el tango, estamos conmovidos por el descubrimiento del desgarro lírico de este violín inmortal.

martes, 8 de febrero de 2011

Tango, melodias de arrabal

A uno, que para bailar siempre ha necesitado doping (término con el que al parecer, y viendo la campaña desatada en los medios,  nos quieren ocultar otras informaciones), y que pese a denodados esfuerzos en romerías y verbenas, nunca pasó de hacer el ridículo más espantoso, siempre le quedó la espinita de parecerse a Al Pacino en Esencia de Mujer, o en su defecto visitar la calle Corrientes de Buenos Aires para ver si se impregnaba, no le queda otra que tirar de estoicismo de viejo tanguista, y ofreceros este pequeño pero sentido homenaje a tan popular y barrio bajera manifestación. No echéis en falta al gran Carlos Gardel, pues este merece comentario aparte.

Barrio plateado por la luna,
Rumores de milonga
Es toda tu fortuna.
Hay un fuelle que rezonga
En la cortada mistonga.
Mientras que una pebeta
Linda como una flor,
Espera coqueta
Bajo la quieta luz de un farol.

Barrio... barrio...
Que tenes el alma inquieta
De un gorrion sentimental.
Penas... ruegos...
Es todo el barrio malevo
Melodia de arrabal.

Viejo... barrio...
Perdona que al evocarte
Se me pianta un lagrimon.
Que al rodar en tu empedrao
Es un beso prolongao
Que te da mi corazón.

Cuna de tauras y cantores
De broncas y entreveros
De todos mis amores;
En tus muros con mi acero
Yo grabe nombres que quiero:
Rosa, la milonguita...
Era rubia margot...
En la primera cita
La paica rita
Me dio su amor.


Barrio... barrio...
Que tenes el alma inquieta
De un gorrion sentimental.
Penas... ruegos...
Es todo el barrio malevo
Melodia de arrabal.


Viejo... barrio...
Perdona si al evocarte
Se me pianta un lagrimon.
Que al rodar en tu empedrao
Es un beso prolongao
Que te da mi corazón.