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| Estreno de "The Jazz Singer" |
Jazz en la pantalla
Ya en 1981 David Meeker censó más de 3.700 películas en las que el jazz estaba presente de algún modo. La primera película sonora,
"El cantor de jazz" (The Jazz Singer,1927) presento al célebre cantante Al Jolson cantando "Mammie" con el rostro
pintado de negro, a la manera de los minstrels. En 1929, King Vidor rodó una de sus obras maestras, "Aleluya", primera película sonora interpretada enteramente por negros en la que destacan
la belleza de los espirituales y escenas como el bautismo en el río y la lucha a muerte en el pantano, puntuada por los jadeos de
los rivales. Al año siguiente, John Murray Anderson realizó "King of Jazz", que entronizaba al blanco Paul Whiteman
y su orquesta como principales representantes de esta música. Otro tanto hizo William Dieterle en "Syncopation"
(1942), que ofrece una versión demencial del nacimiento y desarrollo del jazz en Nueva Orleans
en la que los honores son para los blancos Benny Goodman, Gene Krupa, Harry James, Joe Venuti y otros,
y el único negro, que aparece brevemente, es Rex Stewart. En "New
Orleans" (1947), de Arthur Lubin, intervienen Billie Holiday y Louis
Armstrong, pero la invención del jazz se atribuye a Arturo de Córdova.
Tras la Segunda Guerra Mundial en Hollywood
proliferaron los biopics al servicio de jazzistas blancos como Benny Goodman,
Red Nichols o Glenn Miller. Dedicada a este último,
"Música y lágrimas" (1953), de Anthony Mann, tiene el atractivo de su
puesta en escena. "Perdidos en la gran ciudad" (1960), de Robert
Mulligan, ensaya el tono de comedia para hablar de un saxofonista encarnado por
Tony Curtis y doblado por Gerry Mulligan. En "Un día volveré" (1961) aparecen Paul Newman como un trombonista blanco,
doblado por Murray McEachern, y Sidney Poitier como un saxofonista negro,
doblado por Paul Gonsalves.
La relación
entre cine y jazz ha mejorado estos últimos años con películas como "Cotton Club" (1985) de Francis Ford Coppola,
"Round Midnight" (1986) de Bertrand Tavernier y la que suele
considerarse obra maestra del género, Bird (1988),
de Clint Eastwood, relato biográfico sobre los últimos años del saxofonista Charlie Parker.
Vicente Muñoz
Puelles - El jazz Ritmo, técnica, improvisación
